viernes, 6 de diciembre de 2013

Cimas del Paraíso. XXIX

Herido y desfallecido está 
mi indefenso aliento; 
soy apagada brisa 
que no hace avanzar las naves, 
soy brasa mortecina 
que no puede combatir el frío, 
soy sol de crepúsculo, 
humillado y sombrío, 
soy hoja de papel al viento, 
juguete de la contingencia; 
mi corazón llagado 
y mi espíritu impotente 
miran a tu dulce rostro 
porque tú eres mi fortaleza, 
tú, la vitalidad que me anima, 
tú, el calor de mi sangre; 
sin el calor de tu pecho, 
solo sería 
despojo inerte de las olas. 

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