lunes, 9 de diciembre de 2013

Cimas del Paraíso. XXXIV

La Navidad ha sido, en mi vida, 
un tiempo de esperanzas 
para mi espíritu desesperado; 
en la máscara 
de su ilusión artificial, 
recreaba yo mi destino 
soñando con el momento 
en que, sin bombillas ni adornos, 
el mundo me mostrara 
su belleza y su luz; 
han sido días también 
donde he sentido más honda 
la tristeza de mi aislamiento, 
sabiéndome por todos olvidado 
y sin un corazón que me añorara 
la víspera del año nuevo. 
Mi vida ha sido solitaria 
como un faro en la noche, 
solo tú has sabido colmarla 
con tu apacible ternura; 
tú eres mi Navidad, 
la que me centellea en el alma, 
la que llevo permanentemente dentro 
y llevaré 
todo el resto de mi vida; 
eres una insólita presencia 
brillando en mi firmamento, 
cual cometa surgido de improviso 
que se quedara para siempre. 

La Campaneta, 9/12/2013

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