domingo, 17 de noviembre de 2013

Taras

A Lluvia

Lluvia, no existen 
las personas con taras; 
cada alma se debe 
tan solo a sí misma, 
cada cuerpo es una cumbre 
de la belleza del mundo; 
los tartamudos, los cojos, 
los imbéciles, los diferentes, 
son obra de las normas 
de los censores del hombre; 
para ellos, 
la tarea más urgente 
es arrancar de las almas 
la memoria de lo que son, 
enseñarles diestramente 
a odiar sus sueños, 
sus esperanzas, su libertad; 
los censores del hombre, 
hacen de la humanidad 
muchedumbre de mutilados. 
No existen, Lluvia, 
las personas con defectos, 
son solo un delirio 
de nuestro mundo enfermo. 

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