viernes, 15 de noviembre de 2013

Sendero de esperanza. XI

No se hacen amigos para hacer negocios 
que aumenten nuestro caudal 
ni para acrecentar el saber 
o conseguir ayudantes 
en todas nuestras dificultades, 
se hacen amigos, Lluvia, 
para volver a la infancia, 
para vivir la ilusión 
con alas de mariposa, 
para encender una estrella 
en el refugio de nuestro regazo, 
para poder estar loco 
y tener a quién pedirle 
los sueños que nos faltan; 
se hacen amigos, Lluvia, 
para embriagarse de vida, 
para tener siempre el boleto 
que ha de salir ganador, 
para agachar el cielo 
a ras de nuestro corazón, 
para llenar de abundancia 
los días en este mundo. 

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