martes, 12 de noviembre de 2013

Sendero de esperanza. V

Hace el hombre ostentación 
de indiferencia con el amigo; 
sarcasmos e ironías satisfacen 
una inocente crueldad 
pero a la amiga la quiere 
muy hondamente; 
es una flor 
del jardín de su alma, 
una caricia tierna 
de la mirada más dulce, 
una alianza dorada 
que le colma de bienes; 
a la amiga la quiere 
con las entrañas, 
como se quiere a la vida, 
como se quiere al aire, 
como se quiere a la hierba, 
con las venas henchidas de esperanza 
pues ella es dueña de la magia 
que libera su corazón. 

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