lunes, 25 de noviembre de 2013

Cimas del Paraíso. X

¡Qué bonita eres, mi amor! 
¡Qué delicioso es tu rostro, 
que bello todo tu cuerpo, 
qué gracia hay en tus formas, 
qué gozo es contemplarte y escucharte! 
Te amo, adorable niña, 
te quiero ilimitadamente, 
sin dosificar mi afecto, 
ni ponerle condiciones, 
ni esperar a mañana; 
te amo, preciosa niña, 
eres tan hermosa 
que haces más claro el día 
venciendo al mismísimo sol. 
¡Qué bonita eres! 
¡Qué dulzor me dejas 
en el corazón! 
¡Qué esencia tienes de flor, 
de excelso lucero, 
de mariposa de fuego! 
¡Qué grandes y bellos son tus ojos, 
qué admirables tus pestañas, 
qué labios de aurora tiene tu boca! 
¡Qué bonita eres, mi vida! 
¡Qué júbilo para mi alma 
tenerte en mi pecho! 

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