miércoles, 30 de octubre de 2013

Tú y mi niña


A Lluvia Rojo Camino

Tú y mi niña sois 
dos rosas blancas 
arrojadas con benevolencia 
a la ingratitud y sordidez del mundo, 
dos estrellas que reinan 
sobre las demás 
en la noche sombría, 
dos refugios de esperanza y dulzura 
en un tiempo de desolación, 
dos torrentes de alegría 
que anegan el horizonte 
y lo llenan de flores rosas, 
dos espejos del cosmos, 
que reflejan su infinita belleza 
con la transparencia del viento, 
dos victorias del amor 
sobre la soledad amarga 
a duelo con las espadas 
de vuestra mirada hiriente, 
dos eclosiones 
del resplandor de un ángel, 
que, por llamar a la bondad a los hombres, 
forjó vuestro rostro 
con la misma luz de vuestro corazón. 

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