lunes, 30 de septiembre de 2013

Sincera

Puedo contemplar tu corazón 
cuando estás conmigo; 
no ocultas tu rostro 
tras una máscara de perfección, 
fatua y vehemente, 
como acostumbran las almas 
que han de encubrir la traición. 

Lealtad

¡Con qué valor perseveras 
en la senda que tu corazón te traza! 
Tu alma se es fiel, 
tus pasos no muestran 
la incertidumbre del traidor; 
tu espíritu delicado 
protege con celo lo esencial. 

Alma desnuda

¡Qué frío hace en la calle! 
¡Qué desolación deja en el alma 
una máscara de amabilidad! 
Hastío y sombra, no más, 
serían mis días 
sin la mirada clemente 
de unos cuantos seres sencillos 
pero la luz de tu pecho, 
emanación de los ángeles,
es el brillo más intenso que atisba
mi anhelante aliento 
y el vigor de tu desnudo afecto arranca, 
desde su más honda raíz, 
los más negros brotes de mi soledad, 
por eso, solo a ti
te debo la vida. 

Tierna

Eres tierna como una niñita, 
le haces falta a mis entrañas 
como a una raíz la tierra, 
como a los ríos el mar, 
como a los pájaros el viento. 

domingo, 29 de septiembre de 2013

Mi prioridad

¿Qué más me daría 
poder acariciar una piel suave, 
besar unos labios tersos, 
abrazar y gozar un cuerpo hermoso 
si el alma que rozara la mía 
fuera fea, arrugada y hecha de arpillera? 
¿Para qué querría 
dar placer a mis sentidos 
si mi corazón pereciera de frío 
bajo el suplicio de la soledad? 

Tiempo

Eres tú tan dulce, amada,  
que, si te tengo un instante, 
se queda mi alma hechizada. 
¡Qué placer más subyugante 
sería, flor perfumada, 
tenerte siempre delante! 

Libres

No hay nada en nosotros que no descienda 
de la jubilosa libertad;
uno para el otro, somos 
vigor de nuestros alientos,
luz ardiente de nuestro ser. 
Tu inconmensurable vastedad
es la esencia de mi sangre;
en tu regazo, germino,
broto, me hago real, 
y tú, en el mío, te extiendes 
como una rosa empapada de rocío
abriéndose al amanecer.
Nuestras cadenas se han roto,
nuestras almas se han redimido
porque, sin miedo, nos damos,
y, uno en el otro, nos cobijamos, 
como dos mares que, abrazándose,
se vuelven infinitos. 

Por ti

Sin descanso va fluyendo 
día tras día 
un Amazonas de versos 
que claman ante tu pecho 
anhelantes de tu amor, 
un océano de palabras 
ha manado ya de mi boca 
pidiéndote que me quieras, 
te muestro la devoción 
más profunda y ardorosa, 
te prometo lealtad 
entregándote mi vida, 
exalto tus perfecciones 
con emocionado afán 
y solícito te proveo 
de cuanto creo que ansías, 
poco me falta por darte, 
hasta mi alma te ofrendo, 
hasta mi aliento, mi sangre, 
mi ser, mi entraña más honda, 
pues muero porque me ames 
y, sin embargo, qué poco 
tienes tú que hacer por mí 
para llenarme de luz: 
regalarme, cuando llegas, 
tu saludo más sencillo. 

Las almas triviales

¡Cómo envidian nuestro amor 
las almas triviales, 
esclavas de sus prejuicios, 
cautivas de su interés! 

sábado, 28 de septiembre de 2013

Tú no estás sola

¡Qué abandonada te sientes 
en el mundo que habitas! 
¡Qué dolor tan profundo 
agita tu espíritu, 
anhelante de compañía 
y condenado a la soledad! 
No sigas llorando, mi vida, 
tú no estás sola 
porque una legión de ángeles 
come a tu mesa, 
cien mil hadas dichosas 
te acompañan en tu corte, 
un millón de almas benditas 
duermen junto a tu cama, 
las infinitas estrellas 
lucen todas por ti, 
el sol te sonríe y la luna 
vela de noche tu aliento; 
tú no estás sola 
porque el viento sopla tan solo 
para acariciar tu rostro 
y brilla la luz del día 
solo por verte; 
la lluvia es el llanto del cielo 
conmovido por tu hermosura 
y la oscura noche es su tristeza 
porque no tiene tu corazón. 

Sed de amor

Sed de amor sedimentada 
en las tumbas de la memoria, 
cementerio de espanto 
en lo más oscuro de los sueños. 
¡Cuántos años perdido 
en el mar del silencio, 
olvidado de los otros 
y exiliado del mundo! 
¡Cuánta vida malgastada, 
cuánta soledad sufrida, 
cuántos pechos impermeables 
esquivando mi aflicción! 
Vive el hombre un abandono 
en sus entrañas profundas, 
nadie acompaña su ruta, 
su desierto es interminable. 
¡Qué sombrío es el mundo, 
qué lejos están los otros, 
qué solo se siente el ser, 
qué infinitas ansias de ternura 
le nublan el corazón! 
Pero tú eres mi puerto, 
sin escollos, remansado, 
propicio y franco; 
no hay escarpas en tu alma, 
eres solo una niña, 
esencial, hermosa, 
dulce, sencilla; 
has logrado el milagro de habitar 
mis adentros más profundos; 
por ti 
se cubre de flores mi abismo. 

No puedo acusarte

No puedo acusarte de mezquindad 
porque, con humildad, me has dado 
lo más bello que tenías. 

No me has pedido

No me has pedido nunca nada 
a cambio de tu afecto 
pero mi corazón 
quiere dártelo todo. 

Lo que eres

Tienes el alma franca 
como la brisa del mar 
y tu amor es sencillo 
como las hojas de hierba. 

Te amaría

Te amaría 
aunque me detestaras, 
aunque solo un frío menosprecio 
obtuviera mi ardiente afecto, 
aunque mil veces gritaras 
que me odiabas, 
aunque me abandonaras, 
aunque no te importara mi suerte, 
aunque desearas mi muerte, 
aunque solo palabras de hiel 
salieran de tu boca, 
aunque me rompieran por dentro 
tus muestras de indiferencia, 
aunque no quisieras escuchar más 
mis palabras de amor 
y se me enconaran en el alma, 
aunque la primavera muriera 
y el corazón se me helara; 
te amaría 
aunque el mundo se volviera sombra 
y ni un segundo de paz 
hallara mi dolorido aliento; 
te amaría 
aunque la soledad 
arrasara mis entrañas 
y la amargura de ser nadie 
enterrara para siempre mi felicidad, 
porque no es posible dudar 
de que la luz de un ángel 
resplandece en tus adentros 
y hasta mi último día has de ser 
mi compromiso de amar 
en esta vida. 

viernes, 27 de septiembre de 2013

Consulta

Es posible que no valga mucho 
un poema de amor 
o siquiera tres mil, 
que no se abra el corazón 
a la sed de amor 
más que por compasión piadosa, 
que, para ser amado, 
sea preciso 
mucho más que ese anhelo 
que nos parte el alma. 
Es posible 
que no sea más que una ruina 
donde no encuentres nada que querer, 
un deshecho de hombre, 
abominación de cualquier mujer, 
una triste sabandija 
que te cause repugnancia 
y solo te ate a mí 
el sórdido remorder de la lástima. 
Es posible que esté matando 
la esperanza en tu corazón 
esta unión tan desigual 
de tiempos tan diferentes, 
que este burro que te ama 
no merezca la pasión 
de una hembra en sus cabales 
y darme el alma te sea 
doloroso y deprimente. 
Te lo pregunto con calma, 
esperando una respuesta 
contrastada y racional. 
Pero entretanto tú estás 
meditando mi pregunta, 
voy un rato a despejar 
mi fatigada mente 
leyendo la Crítica 
de la Razón Pura, 
que es mucho más sencilla 
que las cosas del amor. 

Si no pudieras amarme

Si no pudieras amarme, 
si no pudieras darme tu vida, 
si yo solo fuera dolor para ti, 
dejaría que te marcharas 
dándote un cariñoso empujoncito 
en busca de otro corazón 
pero seguiría queriéndote 
con la desmesura de un dios 
hasta el último de mis días. 

No necesito instrucciones

No necesito instrucciones 
para escribir poemas; 
detesto las sabias normas 
que destilan las mentes doctas. 
No me importa carecer 
de erudita formación 
y no haber escrito unos versos, 
para entrenarme la pluma, 
a imitación de Ronsard, 
Cavafis, Rilke o Mallarmé. 
Me pueden llamar patán, 
ignorante y poco culto 
pero no me hacen falta maestros, 
ídolos, moldes ni consejos 
para enredar la belleza 
entre mis parcas palabras; 
solo tengo que mirar 
tu rostro y tu corazón 
pues en ellos se contiene 
cuanta hermosura pueda concebirse. 

Hondo

Cuando florece la aurora, 
como una rosa rosada, 
y asoma el hiriente brillo 
de un resplandeciente sol, 
no brota la luz que me alumbra. 
Cuando las gotas de lluvia 
que duermen en el aljibe 
alivian el ardor de mi garganta 
y dan sosiego a mis entrañas, 
no bebo el agua que me da la vida. 
Cuando regreso a mi hogar 
tras una jornada de ausencia, 
y mi corazón descansa 
entre mil objetos familiares, 
no estoy en mi verdadera patria. 
Mi luz, mi agua, mi patria, 
mi aire, mi alma, mi esperanza, 
mi fundamento, mi esencia, mi ser 
solo tú lo eres, 
pues me has entrado en los adentros 
como un infinito dulzor 
y tan hondo me has llegado 
que ya no te puedes salir. 

Dureza

¡Qué duro es el corazón 
del que deja de ser niño! 
¡Qué fría, su alma, 
qué yerta su mirada! 
¡Qué escueto, su afecto, 
dispensado con alharacas 
que nos llenan de tristeza! 
Mas ¡qué dulzura hay 
en tu dureza! 
¡Qué calidez ocultan 
tus muestras de severidad! 
¡Qué sencillo es tu aliento, 
qué alegre, tu pecho, 
qué infantiles, tus sueños! 
¡Qué tierna pasión transparenta 
el áspero velo de tu ternura! 
¡Qué felicidad, ser huésped 
de un corazón verdadero! 

jueves, 26 de septiembre de 2013

Fundamento

No quiero pasar la vida 
engañado por un sueño 
y, dormidos mis sentidos, 
burlados por el deseo, 
amanecer a la muerte 
como al más frío desierto. 
No quiero turbias quimeras 
seduciéndome el aliento 
que me roben la verdad 
y me dejen solo viento. 
Las cosas son humo solo, 
no quieren tener un dueño, 
nuestras manos las agarran 
pero nos las quita el tiempo. 
Solo es real el amor, 
solo el afecto más tierno; 
solo nuestros sentimientos, 
firmes, sólidos, eternos, 
nos hacen seres del mundo; 
no tenemos otro puerto 
para nuestro amargo errar 
que el que nos procura un pecho 
que quiere acogernos dócil 
y atraparnos en su cerco. 
No quiero sombras fugaces 
mi alegría sosteniendo, 
mi felicidad no debe 
carecer de fundamento; 
yo sé que me quieres mucho, 
tanto como yo te quiero, 
sé que tu corazón dulce 
me recibe todo entero; 
no es ilusión sin sustancia 
la razón de mi contento 
soy dueño del paraíso, 
soy tu amante compañero. 

Felicitación a Eya Jlassi

Tienes un sueño dorado 
en tu tierna juventud 
y lo verás realizado 
pues tu corazón honrado 
se guía por la virtud. 

Dicha hallará tu camino 
por las aguas de la vida 
pues tiene el bueno un destino 
muy feliz y peregrino
que en su corazón anida. 

Jubiloso sea el día 
que debes hoy celebrar; 
libre de melancolía, 
y de toda pena fría, 
deja a tu alma cantar. 

miércoles, 25 de septiembre de 2013

El corazón de otras mujeres

Si mis poemas sedujeran 
el corazón de otras mujeres, 
te lo dejaría caer con disimulo 
para que los celos 
aumentaran tu pasión 
pero a ellas 
les demostraría con firmeza 
que el mío solo está para ti. 

Si este amor se extinguiera

¿Qué me quedaría en esta vida 
si este amor se extinguiera? 
Mi corazón te adora 
por encima del sentido común, 
más allá de la razón, 
más allá de lo que conviene a un hombre; 
no es un amor corriente 
el que te ofrendan mis venas; 
no lo erosionarán los años, 
la costumbre no apagará su brillo, 
nada lo hará morir. 
Si este amor se extinguiera, 
¿qué me quedaría en esta vida? 
Despojado de ti, 
volvería a habitar 
en el sombrío lecho de la rutina 
y mi alma, yerta y exangüe, 
sería juguete del mal 
como el cendal de una ventana 
de la tibia brisa del verano. 

martes, 24 de septiembre de 2013

Te necesito

¡Qué frágil me siento, 
qué débil e indefenso! 
¡Cuánto te necesito! 
Libérame del frío, 
arrópame en tu regazo. 
No sueltes mi mano, 
que busca el calor de la tuya. 
Conforta mi corazón 
con la piedad de tu mirada. 

Interés

¡Qué sombría la vida 
movida por la mezquindad y el interés! 
¡Qué triste espectáculo el hombre 
vuelto hacia sí mismo 
como un cadáver de ataúd! 

¿Por qué escarnece?

¿Por qué escarnece mi ternura? 
¿Por qué se ríe de mi tristeza? 
¿Por qué cree que merezco mi dolor 
si mi dolor es el suyo, 
si mi agonía es 
la de todos los hombres? 

Mi modo de quererte

Para quererte, 
no te pongo condiciones 
ni economizo el amor; 
mi interés y mi avaricia 
son tan solo entregarme a ti. 

No añoro

Sé que no tengo nada, 
que mi aliento es solo un préstamo, 
que camino sobre un abismo, 
que eres solo un breve sueño 
apenas rozado 
por mis dedos anhelantes 
pero yo no añoro un paraíso, 
ni la gloria del Cielo, 
yo solo quiero esta dicha 
de acompañarte en la vida. 

La felicidad es azul

La felicidad es azul, 
como el dolor de morir, 
como el frío de la calle, 
como el lamento que arranca, 
al alma, la soledad, 
como un corazón vacío, 
como un beso en el que se entrega 
lo más hondo de las entrañas, 
como el hombre desnudo, 
como el desencanto, 
como esas batallas terribles 
que no tienen vencedor. 
La felicidad es azul, 
como un anhelo imposible, 
como la bruma de un sueño, 
como una débil mariposa 
aleteando en el abismo, 
como el brillo de tus ojos, 
como el rizo de tus labios, 
como esa brisa de miel 
que te trae cada vez hasta mí. 
La felicidad es azul, 
nos hiere con el deseo 
y se exilia de nuestras manos 
cuando intentan asir. 

El destino del hombre

Cada hombre tiene un destino 
grabado en su corazón; 
la felicidad es su meta 
y la libertad, su sendero; 
de los otros espera 
una ofrenda de paz, 
un camino expedito 
para sus ansias de ser; 
el respeto rompe sus cadenas 
y el amor le hace realidad. 

Todo belleza

Mi tierna niña, 
mil virtudes te conforman; 
eres un pocito inagotable 
de inteligible belleza, 
que a todo tu ser se extiende, 
como si fueras un ángel. 
¿Dónde te hallaré una tacha? 
Si, al menos, fueras 
un poco bizca, 
cantaría, con dolor, 
que tu mirada me huía 
o si fueras muy gordita, 
en mis versos, te diría 
que el peso de tu hermosura 
me constreñía el aliento; 
si tu hálito apestara, 
llamaría a tu boquita 
umbral de mi perdición 
pero, si tuvieras mellas, 
la llamaría muralla, 
adornada con almenas 
que anhelaba conquistar. 
Yo no te querría mal 
aunque no fueras tan correcta 
y llenaría tus días 
de tantos y tan buenos versos 
como si lo fueras 
porque los ojos que te aman 
son los del corazón 
pero eres, niña, tan bonita, 
tan dulce y tan bondadosa, 
tan inteligente y sabia, 
es tan lógica tu forma, 
tan esperada y sencilla, 
la inteligencia de un hombre 
la entiende con tal justeza 
y tiene tanta propiedad 
cuanto aparentas y eres 
para el entendimiento humano 
que, cuando escribo poemas, 
poco esfuerzo necesito 
para hacerme comprender 
y las ignotas vías 
que hacen al corazón inefable, 
por esta vez, 
parecen cargadas de razón. 

lunes, 23 de septiembre de 2013

Felicitación a Cleopatra Smith

Espíritu cálido y discreto, 
que alivia el dolor del amigo 
con caricia dulce y delicada, 
sin rozar su herida, 
sin hacerse su dueño, 
el tiempo erosiona los objetos
y separa las personas
pero el perfume de tu impronta
nunca se irá de mi corazón. 

domingo, 22 de septiembre de 2013

Seducción

La eternidad nos seduce 
remontándonos al infinito 
con sus estrelladas alas. 
Nuestras almas se anhelan 
más allá de la piel; 
con el corazón ardiendo, 
nos buscamos el aliento 
y, cuanto más cerca lo tenemos, 
más hondamente 
nos aflige la distancia. 
Dame tu frente, amada, 
dame tus sienes, tus manos, 
dame tus mejillas, tu boca, 
quiero ofrendarte 
con mis labios estremecidos 
la raíz de mi ser; 
dame la hondura de tu pecho 
en la flor de un abrazo, 
dame tu luz, tu dulzura, 
tu vida, tu felicidad. 
Dame tu alma, amada, 
deposita en mis entrañas 
la cálida inmortalidad. 

Incognoscibles

Quizá somos habitantes 
del desierto y el silencio 
y nuestro misterio es oculto 
como los abismos del mar, 
quizá nada nunca nos redima 
de ser umbríos enigmas; 
somos pájaros oscuros 
errando en la inmensidad 
sin norte, sin destino, sin nido, 
con las alas extendidas 
hacia el eterno vacío. 
Sé que tú me has visto 
y yo también te he contemplado 
y nuestros arcanos pechos, 
como si hubieran hallado 
el final de su agonía, 
se han remansado y reposan 
en la mirada del otro. 
Quizá los hombres no tengamos 
rostro para los demás 
y no haya un remedio 
para la sed de las almas 
pero mi afecto es tan hondo 
que presiento que este amor 
nos ha hecho cognoscibles 
y ahora somos 
el uno para el otro 
realidades acordadas. 

Alegría de vivir

¡Qué alegría de vivir! 
¡Qué plenitud! 
¡Qué dulce es existir 
ahora que me amas! 
El placer ha irrumpido 
como un claro amanecer  
en la raíz de mi pecho 
porque he llegado a tu orilla, 
remanso de todo anhelo. 
Los días transportan 
el perfume de la felicidad 
en tu mágico regazo; 
he llegado a tu puerto 
y todo el mar se me ha hecho 
júbilo en el corazón. 
Tu alma me acoge 
y, en tu acariciante seno, 
mi ser encuentra 
el destino para el que se originó; 
todo es paz ahora, 
todo dicha, 
todo resplandor, 
¡cuánta luz hay en el amor! 
¡Qué alegría de vivir! 
¡Qué plenitud! 
¡Qué dulce es existir 
ahora que me amas! 

Menguante

Va menguando el alma de la noche, 
y ya pronto, 
será una raja de melón. 
Dicen que se nos pierde, 
que se nos va del mundo, 
que nos quedamos 
sin luz para besarnos, 
sin espíritu del amor... 
¿Tan joven querrá marcharse 
la dama rubia y redonda? 
¡No, no, no, 
que la Luna es eterna 
y, cuando se quede en los huesos, 
recobrará el apetito! 

Dentro

¡Qué dentro te llevo, niña! 
Eres el alma mía, 
mi entraña más honda, 
el caudal de mis venas, 
la raigambre de mi pecho, 
carne de mi carne, 
aliento profundo, 
dulzura de mi interior. 
Mis vísceras te llaman, 
mis nervios te ansían, 
mi esencia te sigue. 
Te quedas conmigo, niña, 
nunca te irás, 
te he ganado para mi vida. 

sábado, 21 de septiembre de 2013

¿Por qué maltratan al Hombre?

¿Por qué maltratan al Hombre? 
¿Por qué lo humillan? 
¿Por qué destruyen su esperanza? 
¿Por qué no le dejan ser? 
¿Por qué ha de sentirse miserable? 
¿Por qué no consienten que salga 
del lodazal de la injuria? 

¿Podría?

¿Podría el agua más clara saciarme 
tanto como la miel de tu boca 
o las flores seducir mis ojos 
tanto como tu rubor? 
¿Podría el sol deslumbrarme y herirme 
tanto como tu mirada alegre 
o inflamar las estrellas mi aliento 
tanto como el tacto de tus manos? 
Tu claridad es infinita y merece 
cuanta devoción llegue a despertarme 
mas, con todo, amada niña, 
¿podría otro corazón quererte 
con tan honda y ardiente llaga 
como te quiere el mío, 
que está deshecho de amor? 

viernes, 20 de septiembre de 2013

Nuestros alientos

Mi aliento encuentra 
camino expedito en el tuyo; 
vuela libre en tu inmensidad, 
dichoso de ser, 
feliz porque lo acoges, 
creciendo en ti, 
y cuanto más hondamente es él mismo, 
más henchido de ti está 
y más cerca presiente 
tu realidad extraña. 

Avísame

Cuando mi devoción infinita, 
mi constante atención, 
mi ternura y entrega 
te resulten fastidiosas, 
por favor, avísame, dulce niñita, 
y dejaré de mimarte, 
y te trataré con frialdad 
para que puedas seguir a mi lado 
y es que ayer me confesaba una mujer 
que no le gustaba el amor 
y yo temo que eso sea 
epidemia contagiosa. 

Inevitable

Que yo te ame es tan necesario 
como sentir un hombre fascinación 
cuando, olvidado de cuanto le rodea, 
orienta su mirada 
hacia el perfil de una montaña 
y, consciente 
de su hermosura inmanente y magnitud, 
no puede evitar 
que su corazón se estremezca
y, rebosante de montaña, adquiera
la inmensidad de lo que está mirando. 

jueves, 19 de septiembre de 2013

Tu virtud

Eres leal a ti misma 
y tus pasos son firmes y claros 
como aladas de paloma; 
tu corazón está desnudo 
pues desciende de los ángeles 
y tu alma es sencilla y franca, 
limpia de la obcecación; 
tu virtud 
resplandece como el rayo 
y llevas la luz 
a los pechos que amas. 

Amor real

Has querido que pruebe 
la sal de tu alma de niña
y ahora me escuece
con ardor en las entrañas
por eso sé, mi tierna amada, 
que tu amor es real 
como la cigarra que escucho 
este anochecer de septiembre 
o como esa luna encarnada 
que remonta el horizonte.

Realidad

Acariciaré tu mano, amada, 
y la rozaré con mis labios, 
te miraré a los ojos 
diciéndote cuánto te quiero, 
te abrazaré 
con infinito afecto 
y besaré tiernamente 
tu sien y tu mejilla, 
así haré 
tanto el primer día que te vea 
como cuando, tras un mar de días, 
la vida ya quiera dejarme 
pero cada vez que lo haga 
estaré más enamorado. 

Un deseo

Herido por la belleza, 
mi frente concibió un deseo; 
mi corazón se abrió a él 
y se hizo signo suyo, 
signo ardiente y vigoroso, 
como volcán en tinieblas, 
como resplandeciente rayo. 

miércoles, 18 de septiembre de 2013

El júbilo de mis venas

Como un sol resplandeciente 
que, remontando las rosadas nubes, 
impone su luz a la mañana, 
así es el júbilo de mis venas. 
Como una bandada de pájaros 
que alzan el vuelo, veloces, 
y se funden con el viento, 
así es el júbilo de mis venas. 
Como una rosa fresca 
que se abre al rocío y al alba, 
perezosa y opulenta, 
así es el júbilo de mis venas.
Como las olas del mar
que, impulsadas suavemente,
desbordan sobre la playa,
así es el júbilo de mis venas.
Como la brisa tibia
que en las noches de verano
se desliza bajo las estrellas,
así es el júbilo de mis venas.
Como la miel de tus ojos
y la espuma de tus labios
que derraman tu ternura,
así es el júbilo de mis venas. 

Tan bella

¿Por qué eres tan bella, muchacha? 
¿Se rompieron los muros de la Gloria 
y se derramaron por tierra 
las raíces de la dicha 
y de ellas naciste tú? 
¿Los placeres del Paraíso, 
cuando Uriel lo clausuró, 
emigraron a la estrella 
que marcaba tu destino? 
¿Quiso Dios crearte ángel 
pero te hizo tan hermosa 
que temió que sus santas cortes 
te prefirieran a él? 
¿Eres la hija 
de la reina de las hadas 
y ocupaste la cuna de un niño 
para escapar de las asechanzas 
de un malvado usurpador? 
¿O el espíritu de la primavera, 
hizo posada en tu casa 
cuando ibas a nacer 
antes de extender por el mundo 
el verdor y las flores, 
la esperanza y el amor, 
la vida y la felicidad? 
No sé por qué eres tan bella, 
por qué tu rostro es miel pura 
y clara luz, tu figura, 
solo diré que mi amor 
no tiene término humano 
pues te quiero más allá 
de la razón de los hombres. 

Sufrimiento

El sufrimiento no abandona mi frente 
pues, aunque mucho voy aprendiendo, 
aún soy cautivo de la ignorancia. 

martes, 17 de septiembre de 2013

Dulzura de mi corazón

Dulzura de mi corazón, 
niña que llenas de fuego 
mis entrañas amorosas, 
cielo mío, luz de mi alma, 
corazón bendito, miel ardiente 
que me rezuma en el pecho, 
tesoro de mis arterias, 
aliento del amanecer, 
florecita perfumada, 
racimito de estrellas, 
hermosura de mi vida, 
calor de mi felicidad, 
alegría de mis días, 
tiernísima criatura, 
¿sabes que te quiero tanto 
y que te siento tan hondo 
que estoy rebosando de ti? 

Amor y respeto

Muy profunda es la amargura 
de no recibir amor 
pero el dolor es mayor 
y la agonía más dura 
si, además de la ternura, 
nos niegan todo respeto 
pues existir es el reto 
de expresar la diferencia 
que guía nuestra conciencia 
y no guardarla en secreto. 

La sombra

Sombra que me oprimes 
y detienes mis pasos, 
que asfixias mi alma 
y atormentas mi corazón, 
con arrojo, debería 
arrebatarte tu poder 
y, sin embargo, no puedo 
porque el arma de la culpa 
te hace invencible. 

Un camino de soledad

Un camino, llevo, de soledad, 
incrustado al corazón 
y una bruma de dolor 
me ensombrece el aliento. 
Nunca encontraré final 
para mi pena inquietante, 
es parásito que me roe, 
espada que me atraviesa. 
Mi agonía es oculta, 
como la noche cerrada, 
mi dolor, soterrado, 
como la muerte del hombre. 

Tres palabras

Miles de versos he de escribir 
para llegar a tu corazón 
pero tú, niña, 
con dos o tres palabras apenas 
haces que mi felicidad relumbre. 

lunes, 16 de septiembre de 2013

No escapa al mañana

No escapa mi felicidad 
al brumoso mañana, 
expulsada por la ambición fría 
de un corazón obcecado; 
no se estremece mi aliento 
con plegarias a la aurora 
por un amanecer mejor; 
hoy mismo, 
la dicha me desborda en el pecho, 
en este mismo instante, 
la luz y la miel se derraman 
en mis entrañas colmadas; 
la alegría inunda mis arterias 
repletas de vida, 
el júbilo resplandece en mis adentros 
e incendia mi sangre 
porque, en tu hermosa alma, 
adorada niña, 
he encontrado el puerto más dulce 
para mi sed de amar. 

Prioridad

¡Qué orgulloso estoy de habitar 
el corazón de un ángel! 
Pero mi orgullo es menor 
que mis ansias de protegerte 
y ser causa de tu sumo bien. 

¡Qué felicidad haber exiliado 
la sed de mi alma! 
Pero arrostraría mi soledad 
por colmarte de dicha 
si mi amor te fatigara. 

¡Qué placer para mis sentidos 
tu infinita hermosura! 
Pero, si lo desearas, renunciaría a ella 
y te mostraría un afecto de hermano 
aun con el corazón hecho llama pura. 

Miserable poeta

¡Qué miserable poeta, 
admirado por tan pocos, 
qué escritor tan oscuro, 
que no vende sus libros, 
qué hombre insignificante, 
triste, loco, viejo, desdentado, 
débil, perdedor, solitario, 
de menos valor que la brizna 
que el viento incrusta en un ojo; 
qué vida la mía tan gris, 
de arañar la felicidad con fatiga, 
de huir de la calle, 
de buscar incansable 
un poco de reconocimiento 
para su corazón insatisfecho,
que mira con amargura
a las sombras que lo habitan! 
¡Qué miserable poeta, 
que pasa sus sórdidos días 
pegado a un ordenador 
y en sueños se le van los años 
camino del final 
sin haber vivido nunca! 

Toda la felicidad

Toda la felicidad ansío, 
no sé aspirar a menos 
mas, si esa dicha envolviera 
una sombra de desolación para tu aliento, 
podría renunciar a ti 
pues la amargura de mi soledad, 
por ser causa de tu redención, 
colmaría de valor mi pecho. 

domingo, 15 de septiembre de 2013

Esta guerra

La fascinación de tu belleza 
es inagotable 
y mi afecto desborda 
toda razonable medida; 
en esta dulcísima guerra, 
mi corazón ha perdido 
y te ama ya tanto 
que es ya más tuyo que mío. 

El milagro

Si, estando yo aquí sentado, 
te acercaras a mí 
sin que yo te lo pidiera 
y besaras mi mejilla 
sin que hiciera falta, 
solo porque querías hacerlo, 
destruirías 
la cadena de las causas y los efectos 
y los engranajes del universo 
se estremecerían 
entre chispas y humaredas 
porque el amor más puro y libre 
habría encontrado aposento 
en dos almas bienaventuradas. 

Corazón de niño

Tengo corazón de niño, 
que clama de dolor cuando está solo 
y busca sin tregua la felicidad; 
no he perdido la ilusión 
entre papeles y cifras 
y, como del aire, preciso 
del amor y la locura. 

Bondad

No tengo una bondad 
que tolere el menosprecio 
o, sumisa, 
obedezca a la voz de un dueño; 
mi bondad es orgullosa y libre 
y sigue la senda dichosa 
que le va abriendo mi corazón. 

Ninguna culpa

Sé que ninguna culpa 
enloda mi conciencia 
pues mi corazón está vivo y despierto, 
desnudo ante el mundo 
y despojado de idolatría.  

sábado, 14 de septiembre de 2013

En tus orillas

En tus orillas, mi aliento se sosiega 
satisfecho de sí, 
asombrado de tu afecto. 
¡Qué ligero está mi pecho 
cuando te acercas, 
desembarazado de esa sombra hostil 
en la que nunca hallo el perdón! 

Cuánta luz me traes

¡Cuánta luz me traes, amada!
Tu alma de niña alegre
ha llenado de pétalos mi vida,
pues abrió su puerta a mi corazón
y le dio hospedaje eterno. 

Tiempo de amor

Cuando estamos juntos, 
¡cómo repugna a nuestras lenguas lo trivial! 
Nos hablamos 
buscándonos sin tregua los corazones, 
como apremiados por el temor 
de que nos falte tiempo para amar. 

jueves, 12 de septiembre de 2013

Mi venganza

Me has hecho sufrir un mundo 
con tus dulces travesuras 
para burlar mi inocencia  
mas ya verás mi venganza, 
perversa brujita mía, 
pues pienso matarte a besos; 
tantos te daré, bichito, 
que la cuenta perderías 
si mil veces la empezaras 
y te abrazaré tan fuerte 
que no podrás escapar 
y así te tendré una hora 
y veintisiete minutos 
para que sepas qué es bueno 
y con quién te las has visto, 
cofrecito de maldades. 

Mi maestra

Mi tierna niña, yo me afano 
porque mi corazón conquiste 
su destino de bondad, 
y entrego mi pecho al esfuerzo 
de derrocar el sufrimiento 
pero eres tú mi maestra en el bien 
pues sería un habitante más 
del lodazal del mal 
si tus resplandecientes alas de ángel 
no se hubieran cerrado sobre mí 
y, con la miel de tu roce, 
no hubiera brotado en mi entraña 
un ansia de encontrarte en mí 
y remedar tu inocencia, 
alimento de mi esperanza. 

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Llena de alegría tu corazón

Llena de alegría tu corazón, 
tiernísima enamorada, 
porque me habitas el pecho 
y mi alma es toda tuya, 
eres la razón de mi vida 
y te debo toda mi felicidad. 

Tu alma

El roce de la arrogancia
aflige mi corazón. 
Los pechos duros como el pedernal,
ávidos por extinguir
la luz de la esperanza,
ansiosos de sojuzgar
la vida y las ilusiones,
hieren con su caricia,
hielan con su aliento. 
Pero tu alma esparce luz y miel
porque tiene el orgullo
de las que aman la libertad
pero es sencilla como las de los niños
y se abre de par en par
a su destino de felicidad. 

Incognoscible

La razón mundana me combate, 
ansiosa de marchitar, 
con su seco aliento, mi corazón; 
pero el amor que siento 
no caerá cautivo del prejuicio, 
permanecerá siempre oscuro, 
incognoscible y opaco, 
inteligible solo 
para tu pecho de miel. 

martes, 10 de septiembre de 2013

Lo que te quiero

En las ondas de tu ternura, 
navega mi corazón 
y es tanto lo que te quiero 
que ni siquiera el sol 
con el aire y la noche, 
la hierba y las montañas, 
le importan tanto a mis ojos 
poblados de sueños 
como la forma de tus manos 
o el color de tus labios. 

Lo más raro

Soy el idiota número uno 
o el más raro de los bichos, 
soy un tiburón rosado 
o una cabra montés que salta 
de risco en risco. 
Soy el pájaro más loco 
o un turista japonés. 
Soy un dromedario azul 
o el caballo con más belfo, 
soy una rana australiana 
o un cocodrilo con botas. 
Soy lo que desea 
mi loco y caprichoso corazón 
y no me importa nada 
ser lo más extraño de este mundo 
porque tu cálido pecho 
no me niega su acogida. 

lunes, 9 de septiembre de 2013

Lealtad

Un corazón desleal
alumbra mares de sufrimiento
en su tempestad del mal;
yo te entrego mi alma, amada,
entera,
por toda la eternidad,
llena de devoción,
desbordando de tu luz,
ansiosa de hacerte bien,
te la entrego toda,
con la libertad colmando mi pecho,
porque solo encuentro la dicha
ofrendándome a la bondad. 

Tu patria

Tu patria es el corazón; 
eres todo ternura, 
como una niña alegre, 
y dejas un rastro en mi alma 
de luz y miel 
cuando me roza tu aliento. 

Tus murallas

Al poco de entrar en tu reino, 
se descubren tus murallas orgullosas; 
son inexpugnables 
para un brazo arrogante 
pero mi amor sencillo
las convierte en tristes ruinas. 

Despierta

Despierta y abre tus ojos 
a la oscuridad que te rodea; 
tu corazón está postrado 
ante el poder de los dioses, 
que con odio e insidia 
alejan la luz de tu alma. 
Despierta y abre tus ojos 
a la oscuridad que te rodea; 
huye del mal por el solitario sendero 
al que te llama la libertad 
y en el camino hallarás 
la multitud de tus hermanos. 

Mirada homicida

La mirada homicida, 
repleta de ironía, 
de los ojos más hermosos de este mundo 
me llama al orden 
con el despotismo más dulce 
de cuantos sojuzgan a los humildes. 

domingo, 8 de septiembre de 2013

La luz de tu cara

Tanta luz hay en tu rostro, 
tan resplandeciente eres, 
dulce niña mía, 
que tus rayos traspasan mi pecho 
y me abrasan el corazón. 

Amor firme

Mi amor por ti tiene
la sencillez y delicadeza
de una mariposa
pero es firme y sólido
como una inmensa montaña.
Jamás morirá;
los días alumbrarán auroras sin fin,
la lluvia hostigará infinitas veces
los muros de mi casa
cantando con su tono triste,
mi ánimo se irá inclinando
presa de la adversidad,
los otoños pasarán,
con sus ocasos y sus hojas muertas,
muchas almas transitarán mi puerta,
y algunas dejarán su rastro sombrío
en las páginas de mi corazón,
la vida me traerá
muchas decepciones,
paso a paso, mientras avanza
el tiempo traidor
y el dolor me atormentará sin tregua
en cada rincón de las horas,
erosionando mi aliento
con voracidad de gusano
pero mi amor por ti seguirá siempre vivo,
creciendo sin cesar,
ardiendo en mi pecho ansiosamente
y palpitando
como el fuego de una estrella
porque es
la raíz más honda de mi entraña,
el sustento ineludible de mi ser
y hasta el último de mis días
iluminará mis adentros
colmándolos de felicidad. 

Cuando te acercas

¡Ah, hermoso ángel de dulzura!, 
cuando te acercas a mí, con tu aliento desnudo, 
tu aura de niña sencilla invade mi alma
con su luz clara y resplandeciente  
como una inundación de esperanza. 
¡Cómo se hace, entonces, evidente a mi espíritu 
la felicidad que anida 
en el destino del hombre! 

sábado, 7 de septiembre de 2013

Promesa

Porque el sol no es tan poderoso, 
ni los huracanes demuestran tanta pasión, 
ni es tan dulce la miel, 
ni tan seductora la primavera, 
ni alberga la Tierra tanta belleza 
como el amor que me haces sentir, 
porque el universo entero morirá 
antes de que el alma de este afecto 
comience a desvanecerse, 
porque no hay nada más sagrado 
en este ni en otro mundo 
que la llama que arde en nuestros pechos, 
porque no hay otra luz 
que alumbre mis entrañas 
más que la de tu bendita alma 
ni otra fe que empuje mi corazón 
más que la que profeso a tu divinidad, 
amada niña, yo te juro 
que jamás dejaré de honrarte. 

La perla que codicio

Eres la perla que codicio, 
tus travesuras te ocultan 
pero apareces de pronto 
como un chorro de ilusión, 
con la luz de un lucero 
brillando en tu frente; 
eres mi perla, 
la perla de este mundo. 

El Mercedes

Yo miraba tristemente a la calle; 
aquel hombre me sonrió 
y dándome en el hombro una palmada, 
me dijo, benévolo: 
-No sufras, amigo, 
los Mercedes no son para todos, 
ese coche me ha costado 
una vida de trabajo...
Yo, perplejo, le respondí: 
-No miraba su Mercedes 
sino ese triste charco; 
comprendo su orgullo, 
usted tiene un buen coche 
le ha costado mucho dinero
pero yo miraba ese charco 
porque la lluvia es impagable. 

Disimulo

Laberinto detestable 
el de mi alma montaraz 
que ansía afecto con glotonería 
mas duda del que le ofrecen 
con feroz escepticismo. 
¿Quién como ella para fingir 
que no se aborrece? 

Cuando no hay amor

¡Qué agonía cuando se rompe el amor! 
¡Qué sufrimiento cuando mi corazón 
se aleja de un semejante! 
¡Qué triste es apagar la llama 
que me une con el hermano! 
¡Qué agonía cuando se rompe el amor! 
¡Cuántas veces morimos los hombres 
en nuestros laberintos del mal! 

viernes, 6 de septiembre de 2013

Tu extrañeza

Tu misterio me llama, 
tienes el corazón lleno de enigmas 
que me empujan hacia ti 
como océano de estrellas; 
no quiero encadenarte 
al hábito de ser yo, 
no quiero que tu pecho yerre 
por los caminos del mío; 
tu rebeldía es tu riqueza, 
tu extrañeza es tu llama de vida, 
tu libertad es mi orgullo; 
no dejes de ser lo que eres 
mientras estés a mi lado. 

jueves, 5 de septiembre de 2013

Los labios que amo

Tus labios son 
pétalos de rosada rosa, 
crestas de olas encrespadas, 
miel derramada y ardiente, 
luceros rutilantes, 
frutos maduros tan dulces 
y gozosos como la vida, 
tus labios son las auroras 
de una primavera eterna, 
los cofres de mi tesoro 
repletos de ironía y juegos, 
el abismo que me llama, 
el sello de mi esperanza. 

Ojalá

Ojalá que la lógica 
no encuentre nunca razones 
para desacreditar la esperanza 
e inhabilitar los sueños. 
Ojalá que los ceños fruncidos 
y los pálidos rostros 
que escudriñan las ilusiones 
no dictaminen que la vida 
es un error que hay que corregir. 

Qué habrá

¿Qué habrá en lo más oculto de mi pecho? 
¿Arderá también la llama del amor 
o helada ventisca fatigará 
los ventanales de su estancia desierta? 
¿Habrá hielo frío, áspera hiel, 
habrá odio y desesperanza? 
¿Qué habrá en lo más oculto de mi pecho? 
¿Seré allí un hombre feliz y bueno 
o no más que un lobo rabioso, 
anhelante de morder y matar?  
¿Habrá un manantial para saciar mi sed 
o solo un sórdido grito de desesperación? 
¿Qué habrá en lo más oculto de mi pecho? 

Toda entera

Toda entera 
me cabes en el pecho; 
en cuerpo y alma, 
de pies a cabeza; 
tus ojitos, tus uñitas, 
tu boquita, tus manecitas... 
todo, 
todo me cabe en el pecho; 
tus travesuras, tu ternura, 
tu delicadeza, tu inteligencia... 
todo me cabe en el pecho; 
tu voz, tu cintura, 
los deditos de tus pies, 
el principio de tus nalgas, 
el pelo de tus pestañas... 
todo, 
todo me cabe en el pecho; 
tus pupilas, tu lengua, 
tus pulmones, tu estómago, 
tus cartílagos y nervios, 
tu perfume, tu maquillaje, 
tu aliento, tu risa... 
toda entera 
me cabes en el pecho. 

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Solo amor

En mis poemas, 
no florece el mal 
como en los de Baudelaire; 
no fui niño 
de coscorrones y cachetes, 
no me tienta 
clavar agujas ni flagelar; 
aunque no tengo vocación de mesías, 
pues no tengo mucha práctica 
en eso de resucitar, 
solo amor es lo que quiero; 
todo lo demás 
me carga mucho. 

La magia del Mundo

Podrá declinar la ladera de una montaña 
haciéndose cascada de pétalos 
en la inmortal primavera 
o las aguas calmas de un lago 
cobrar el color de un sueño 
cuando juguetean con ellas los rayos 
de un sol caduco y amansado, 
podrá atravesar un valle 
vestido de un violento verde, 
 el inocente arco iris,
fascinante espectro de las tormentas, 
o extenderse hasta el horizonte
un manto tan blanco que hiera
los ojos que lo contemplan
pero nunca la magia del Mundo 
podrá igualar la belleza
de tus labios marinos,
manantial de gozosa ternura
para mi corazón apasionado. 

Para ti

Para ti guardo la miel, 
para ti guardo 
el calor de mi pecho 
porque ansío darte todo el contento 
que pueda encerrar tu corazón; 
mi aliento anhela tu ternura 
y llena el tuyo de caricias; 
somos presos de la dulzura, 
eslabón a eslabón trabados 
al afecto y al placer. 

Luz

Henchida de luz tengo el alma
y mis venas supuran felicidad,
mis días son dulces como la miel
y mi aliento rebosa de esperanza
pues te quiero sin medida, amada,
y soy huésped de tu corazón. 

martes, 3 de septiembre de 2013

Tu corazón de niña

Para que este mundo sea el Paraíso
me basta tu corazón de niña; 
tu boca de miel me lo niega fría,
dulce travesura que agranda mi felicidad. 

A la descocada Muerte

Amarga muerte, 
¿por qué serás tan vulgar? 
¿Por qué no comprenderás mis versos? 
¿Por qué lo tergiversarás todo, 
siempre tan trivial y fría? 
¿Por qué vives tan despreocupada, 
solo pendiente de lo más pueril? 
¿Por qué matarás sonriendo 
como a las gracias de un niño? 
¿Por qué nos abrirás tu puerta, 
con alegría y desparpajo 
como se le abre siempre 
a la vecina de al lado? 

El desgarro

Tú y yo nacimos 
con la misma alma; 
como un desgarro en mi cuerpo 
son las horas de tu ausencia. 

La guerrera

Cuadro de Nuria Velasco Vegas

En el país de los sueños, 
Venus y Marte flirtean; 
quieren que derrote y mate 
el poder de la belleza, 
quieren lo más delicado 
adornado por la fuerza, 
quieren la clara dulzura 
que cobra forma en la hembra 
tomando el aura terrible 
de la noche y de la guerra. 
En una mano tan suave 
como regular y bella 
le colocan un escudo, 
talismán de luna llena, 
y en la otra mano una espada, 
fiera hoja que refleja 
mil brillos como sus ojos, 
tan hermosos que atormentan, 
enamoran y transportan. 
Son tan preciosas sus piernas 
como ligeras y audaces, 
su cintura es como yedra 
para el deseo del hombre 
pero en la lucha se quiebra 
cuando con saña ha de herir; 
en sus brazos, la violencia 
aumenta y se multiplica 
pero tienen la belleza 
de los de las dulces ninfas. 
La miel de sus labios quema 
los corazones más fuertes 
y una melodía suena 
cuando se hace oír su voz 
pero sus gritos aterran 
cuando pelea en el campo. 
Tan adorable doncella 
lleva el destino más negro 
a los hombres que la encuentran 
unos mueren por su espada 
y los otros de tristeza 
pues su hermosura cautiva 
mas sus desdenes condenan. 

lunes, 2 de septiembre de 2013

Pájaro sin dueño

Un pájaro, eres, sin dueño, 
huésped del aire y el sol; 
te echas a volar cuando mis dedos 
se extienden para alcanzarte, 
seducidos por tu plumaje azul, 
pero tienes el corazón de miel 
y, cuando más te echo de menos, 
te encuentro a mi lado 
picoteando mi mano, 
con las alas todavía 
repletas de viento. 

Permítanme

Media vida he padecido 
de sopor y soledades, 
conviviendo día a día 
con el temor y la culpa,
dándole vida a la tierra
que la tragaba sedienta; 
si ahora no me permiten 
presumir de valentía 
y exaltar hasta el extremo 
a quien amo en lo más hondo  
y con descaro reírme 
de mezquinos y arrogantes 
y celebrar con alivio 
que ya no soy hortelano, 
cierro el tintero y me voy 
con la humildad del más pobre 
a donde tengan piedad 
de las almas desquiciadas. 

Pues sí...

¿Y cómo no me va a poder 
la insatisfacción y la pena 
si soy capaz de dudar 
de que amanecerá mañana? 
¿Y cómo no va a ganarme 
el remordimiento y la culpa 
si me doy por aludido 
hasta cuando gritan chucho
¿Y cómo no voy a estar 
con el horror en el alma 
si soy yo más tozudo 
que la misma realidad? 

Esa tristeza

Qué tristeza, niña mía, 
no ser vena de tu corazón, 
qué amargura no ser 
la pupila de tus ojos, 
qué dolor que no soy 
hueso de tus manos, 
comisura de tus labios, 
pliegue de tu barbilla, 
lunar de tu frente, 
qué pena que no estoy en ti 
y no comparto un mismo destino 
con lo que más necesito.