sábado, 17 de agosto de 2013

No te vayas nunca

Niña, tú todavía eres muy joven; 
yo ya iba a la universidad 
cuando tú naciste; 
jugarías con un triciclo 
las noches que yo me embriagaba 
para calmar mi angustiosa soledad; 
cuando empezaste tu carrera, 
yo moría por dentro, 
atado a un oficio duro y frustrante, 
envenenado mi cuerpo y mi espíritu 
por la nicotina y los fármacos, 
lleno de sombras el mañana; 
han pasado los años, 
tú has conocido el mundo, 
yo he luchado contra mis cadenas; 
cuando nos conocimos, 
la bondad de tu corazón me trajo 
la ansiada libertad 
y en mi pecho, al fin, se alumbró 
la más poderosa primavera 
y la esperanza resplandeció 
de confín a confín; 
quiero que no te vayas nunca, 
quiero que tu corazón sea mío, 
quiero vivir en tu regazo para siempre, 
no podría soportar que te marcharas nunca, 
sé quién eres, 
sé que eres el ser más delicioso 
que jamás he conocido, 
quiero que nuestros destinos 
caminen juntos hasta mi muerte, 
el mundo entero sería una estrecha prisión 
si yo te perdiera. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario