sábado, 31 de agosto de 2013

Anhelé tu alma

Vi, en tus ojos grandes, 
un brazado de deseos 
que acarreaba la esperanza 
y anhelé tu alma, 
codicioso de vida y felicidad. 

¿Para qué un amor gris?

¿Para qué querría un amor 
que no me traspasara el alma 
y, como una espada incandescente, 
no alcanzara a lo más hondo, 
a las fuentes de mi savia, 
allá donde la verdad 
no tiene dónde esconderse? 

¿Para qué querría un amor 
que no colmara mis venas 
llevando a mi frente el asombro 
y a mi corazón, la reverencia, 
un amor henchido hasta el borde, 
donde no cupiera la traición 
ni el expolio del tiempo? 

¿Para qué querría un amor 
que no te buscara a ti, 
a las ondas de tu rostro, 
a tus hermosos ojos, 
a ti, delicado ángel, 
de quien el más leve roce 
suscita el júbilo en mi corazón? 

El perverso

No hay habilidad sin bondad; 
el perverso jamás conoce 
el término de sus fatigas; 
víctima de su jactancia, se enloda 
en el barro que lanza a los otros. 

Estrellas

El firmamento convertido 
en un valle de perlas azules 
una noche cálida de verano 
donde la brisa traiga 
sensaciones del paraíso 
es menos hermoso que tú 
pues titilan más estrellas en tu cuerpo 
de las que abarca la inmensidad. 

El dolor de tu ausencia

Te espero, 
tu ausencia es mi mayor dolor 
porque todo mi mundo eres tú, 
no estás conmigo 
mas no hay rincón de mis días 
en que mi corazón no se vuelva a ti. 

viernes, 30 de agosto de 2013

El roce de tu aliento

El roce de tu aliento en el mío 
es la brisa tibia 
de un anochecer de verano, 
el aire que mueven las alas 
de una mariposa de oro 
entre flores de primavera, 
el rumor de un arroyo de aguas claras 
que como violines cantan 
tañidas por los guijarros, 
la cálida luz de una aurora 
enrojeciendo las nubes 
tras el alba lívida y solemne, 
el abrirse de una rosa, 
generosa y bella, empapada de rocío, 
al sol de la mañana, 
una lluvia alegre de noviembre 
en el parque abandonado 
precipitándose sobre los árboles desnudos 
resbalando por sus ramas, 
goteando sobre el suelo fértil. 
El roce de tu aliento en el mío 
tiene la delicadeza, amada niña, 
de la armonía de la Tierra. 

Lejos y cerca

Qué lejos y qué cerca 
está la felicidad; 
cuánto gozo y cuánta decepción 
fluye en el tiempo. 
Si pudiera coger tu bella mano 
y besar sus dulces dedos, 
me atravesaría el pecho 
una bala azul con sabor a miel. 
Qué lejos y qué cerca 
estás de mí, ángel de luz. 

Eslabón

Cerrado eslabón de cadena es 
la extenuante insatisfacción 
que inspira la trivialidad; 
no abandona su prisión el alma 
si no se deja llevar 
por el dulce impulso de amar 
y, colmándose de luz 
por la felicidad de ser, 
destierra de sí 
cuanto no le pertenece. 

jueves, 29 de agosto de 2013

Mi alma se rompe

Buscan mis versos 
perfecciones y bellezas 
que los hombres perciban 
con su mundo de palabras; 
ofrendo a mis semejantes, 
investido de poeta, 
lo que de mí se espera 
porque la virtud me une 
al seno de la humanidad 
y es el camino que aumenta 
mi orgullo de ser. 
Es menester mundano 
escribir poemas, 
vanidad sin vanagloria, 
oficio que dignifica, 
espejo de la inteligencia. 
Pero mi alma se rompe de amor, 
te quiero con lo más profundo 
de mi aliento conmovido, 
ansío entregarte 
este afecto que me mata, 
dártelo cada minuto del día, 
despojado de mí, 
limpio de orgullo, 
con la humildad de la verdad más pura, 
desnudo mi corazón y anhelante. 
Mis poemas se visten para los otros 
pero arrancan de mi pecho lacerado, 
no son atracción de curiosos 
sino la viva sangre que brota 
de una herida mortal. 

Tender a ti

Tender a ti 
es sentir abrirse en mi pecho 
las flores de la libertad, 
es alumbrar mi corazón 
con un amanecer eterno, 
es deslizarse en el viento aspirando 
el perfume de la vida, 
es hallar la más dulce ensoñación 
en la entraña de lo real. 

Quintillas a mi amada

Mi corazón no consiente 
que te falte en este mundo, 
porque en devoción abundo, 
el afecto más ardiente 
de mi aliento más profundo. 

Eres lo que yo más quiero, 
niña amada de mi entraña, 
y aunque te muestres huraña, 
a ti me consagro entero, 
y a cuanto a tu bien ataña. 

Tienes en el rostro estrellas 
que son mi dulce alegría, 
las repaso cada día 
y me parecen tan bellas 
que de amor me moriría. 

Te quiero como a mi alma, 
con inocente ternura, 
eres mi amable locura 
y nunca se apaga y calma 
esta llama de amor pura. 

Todo te lo quiero dar 
porque eres un ángel bueno 
y te reservo en mi seno 
tanta devoción que el mar 
de sal está menos lleno. 

Tu pecho por mi palpita 
y aunque tú lo disimules 
tus adentros son baúles 
de cariño, señorita, 
llenos de estrellas azules. 

miércoles, 28 de agosto de 2013

Las almas

Son algunas almas 
mariposas alegres, tan libres 
como el arco iris 
y su roce es miel y savia 
para el corazón 
mas otras son 
clavos de ataúd, siniestra 
tenaza para los otros, 
escarcha que hiela 
y mortaja que acaba. 

Los pasos en soledad

¡Qué levedad tienen 
los pasos en soledad! 
¡Qué desesperante es la vida 
de un alma sin realidad! 
¡Abrázame con fuerza, 
susúrrame que me amas, 
acerca tu miel a mis labios, 
tráeme al mundo 
y apágame esta sed de ser! 

Tiernísimo afecto

Tiernísimo afecto provocas 
en mi cálido pecho; 
eres la dulzura de mis entrañas, 
mi tesoro más amado, 
el ángel bello y bondadoso 
que habita, luciente, mi corazón; 
tus puertas de miel me abren el alma 
y mis labios conmovidos 
buscan tu sien, llenos de pureza, 
como si fueras una niña. 

Amargura

Todas las palabras huyen 
de mi pensamiento confuso, 
mi pecho se llena de sombras, 
despojado y abatido, 
la amargura me inunda el ánimo 
y una mortecina luz alumbra 
mi brumosa frente, 
que no puede explicar qué ocurre 
y solo sabe que hay un deseo, 
escondido y oscuro, 
profundo y esencial, 
que mi corazón no logra alcanzar. 

La calle

La calle es fría, 
es para los espectros, 
para los cuerpos sin alma, 
para las caras vacías; 
la calle es triste, 
deja en el corazón 
hielo y amargura. 

martes, 27 de agosto de 2013

Cada hombre

Cada hombre tiene un destino 
y ha de abrirse un sendero 
en la selva de la vida 
guiado por su corazón; 
pero el alma que olvida quién es 
está prisionera del mal. 

Para quién escribo

Yo no escribo para los dioses, 
ni para la autoridad política, 
mis poemas no celebran, 
las obras de los hombres, 
ni sus descarnados nombres, 
yo solo escribo versos 
para tu corazón desnudo, 
que es la luz manada de un ángel, 
sencilla esencia de su bondad. 

lunes, 26 de agosto de 2013

Un corazón que ama

No somos dueños 
más que del aire, 
todo escapa de nuestras manos, 
el tiempo se escurre 
entre nuestros dedos, 
la suerte cambia 
en la hoguera de los días. 
Pero un corazón que arde 
en la llama del amor 
arrastra hasta su regazo 
todo el vasto universo. 

No entienden mi libertad

Administrarme pretenden 
unos señores muy graves, 
serenos y ponderados, 
asesorada su imagen 
por expertos del ardid, 
honrados en lo que cabe, 
poco por lo que se ve; 
sus maneras son muy suaves 
y uno diría que son 
tiburones con sus fauces 
educadas al caviar. 
Estos señores banales 
y su trabajo vulgar 
no han de ser más venerables 
que un honesto agricultor, 
o que un auxiliar contable, 
no tienen más dignidad 
que los hombres de la calle, 
han de vestirse con monos, 
y no al estilo versace, 
han de guardarnos respeto 
sin ostentar ni jactarse 
porque los seres humanos 
no somos sus propiedades. 
No tienen autoridad 
sobre mi alma y mi sangre, 
no guardan mi corazón 
en sus bolsillos del traje, 
no entienden mi libertad 
ni la libertad de nadie, 
son obreros de las leyes 
y no endiosados gigantes. 
A estos señores les digo 
que todos somos iguales, 
artistas y agricultores, 
duquesas y militares, 
políticos y estudiantes, 
banqueros y mendicantes; 
solo manda el corazón 
y solo gobierna el aire. 

Esas lágrimas

La lágrima que nos arranca 
una verdad del corazón 
da claridad a nuestros ojos 
para que reconozcan 
el camino de la felicidad. 

Qué puede ser la felicidad

¿Qué puede ser la felicidad 
sino la dulzura de tu presencia, 
el gozo de habitar tu pecho, 
sentir que existes 
y pensar en ti 
cada minuto del día? 
¿Qué mayor júbilo cabe 
en este o cualquier otro mundo 
que el de la proximidad de nuestras almas, 
la confiada certidumbre 
de que siempre estarás conmigo 
manteniendo vivo 
el fuego de mi corazón? 
¿Quién dice que mi vida es triste, 
que soy digno de compasión, 
si no hay hombre en la Tierra 
que pueda aspirar a más? 

La felicidad

En mis manos, no hay 
más que aire y esperanza, 
el sueño que cifró este día 
se me escapa y se aleja 
con alas de mariposa 
pero mi corazón rebosa 
de ardiente felicidad 
pues lo rocé con los dedos 
y la emoción aún me palpita 
como la luz de una estrella. 

domingo, 25 de agosto de 2013

Si no te amara así

Si siquiera una parte de tu ser 
me fuera indiferente 
y pudiera prescindir de ella, 
tendría libertad para no amarte 
y serías una más 
de las mujeres del mundo 
pero el sol no brillaría 
en mis ocultas entrañas 
y mi aliento ignoraría 
este dulce paraíso. 
Si no te amara 
sin límites ni restricciones, 
en toda la extensión de tu persona, 
con la pasión y determinación de un loco, 
no me atormentaría el temor 
de perderte para siempre 
y mi afecto tendría la tibieza 
de los corazones razonables 
pero mi júbilo no alcanzaría 
el ímpetu de los volcanes 
y la vida no me habría revelado 
su más sublime secreto. 

Ángel del mundo

Eres el ángel del mundo; 
tu corazón busca 
el orden y la paz 
y no hay nada 
de lo que no cuides y te ocupes; 
tu regazo es mi paraíso 
y en él nada echo de menos 
pero, si fueras mi esposa, 
también mi frente manaría sudor 
siguiendo tus pasos 
pues aunque tienes, en las entrañas, 
la generosidad de la Tierra, 
no podría consentir 
que fueras mi esclava. 

Causas desconocidas

No sé por qué deseo 
tu proximidad, 
no sé por qué mi pecho 
acoge tu entero ser y lo adora 
sin asomo de frialdad 
hacia ninguna de tus partes, 
no sé 
por qué ya no puedo vivir sin ti, 
ni por qué me haces tan dichoso 
y traes 
un resplandor tan grande a mi vida, 
ni por qué siento 
que te tengo dentro, 
hechas una tu alma y la mía, 
no sé, amor mío, 
por qué te amo de esta manera, 
por qué mi corazón 
te siente tan cercana, tan clara, 
tan mía, 
no encuentro las causas 
para este mal tan dulce 
que ha brotado en mis entrañas, 
pero puedo vislumbrar 
que he nacido solo para ti 
porque has colmado de sentido mi existencia. 

sábado, 24 de agosto de 2013

Orgullosa

Qué colmado de bondad 
está tu noble orgullo; 
qué libre, 
que indomable eres, 
qué altivez tiene 
tu voluntad irrefrenable; 
qué furiosa rebeldía inflama 
tu justo corazón. 

viernes, 23 de agosto de 2013

Qué me gusta

¿Qué crees que me gusta de ti, 
por qué crees que no puedo vivir 
más que a tu lado? 
Amada, tienes mucho 
de todas las otras mujeres 
pero lo que yo amo 
solo en ti lo puedo encontrar. 

Tu luz

Toda la aspereza de la vida, 
toda la crueldad de mis semejantes, 
todo el tedio que me reserva 
este mundo tan sórdido y doloroso 
declinan bajo los rayos 
de tu resplandeciente luz, 
fuente de júbilo y armonía 
para mi pecho enamorado. 

Árabe

Sabes, niña, que, en el mundo, 
nada hay tan valioso como tú 
para mi entregado corazón 
pero las veleidades del deseo 
abren senderos extraños 
y yo me acuso ante ti, 
avergonzado y consternado, 
de que a mi pensamiento acude ahora 
esta fantasía cruel: 
¿y si yo fuera árabe 
y te comprara a tu buen padre 
por dos camellos 
si ya no te diera por uno solo? 

jueves, 22 de agosto de 2013

Nosotros

Vivan las almas frías 
encadenadas a su sórdido deber, 
hagan de su vida moneda 
para el tedio y el vacío que devoran, 
mueran en los otros 
ofrendándoles su libertad 
pero nosotros somos 
peregrinos del aire,
rebeldes y fieles a nuestro instinto,
y, mientras nos entregamos
a ser y a amar,
la bondad nos ilumina. 

Azúcar y sal

Mis poemas son 
el reflejo vivo de tu ternura; 
el azúcar, tienen, 
de tus rutilantes ojos 
y la sal 
de tus labios de mar. 

Mi bien

Qué sediento de ti me tienes, 
tan silenciosa, tan intratable, 
siempre en otro lado del mundo, 
siempre ausente; 
pero poder rozarte el alma, 
libre como una gacela, 
y habitar tu corazón, 
tierno y dulce como el de un niño, 
es un bien tan alto
que no espero del mundo
otro mejor.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Alma fría

Qué frío hay
en el alma de un hombre, 
que vacío de los otros 
está su corazón, 
qué triste rutina 
adormece su espíritu, 
qué importante y grave es para él 
olvidarse de amar. 

Mis versos

La destreza no compone mis versos 
sino el afecto infinito de mi corazón 
y tú no eres 
mi pretexto para escribir 
sino la más honda raíz de mi entraña 
que da sustento a todo mi ser. 

Leve

¡Qué dulce y leve es para mí 
demostrarte mi amor 
y qué gozo para mi alma saber 
que lo esperas y ansías! 

martes, 20 de agosto de 2013

Aliento de verdad

Tú y yo despreciamos la arrogancia 
y nos amamos con el corazón sencillo; 
nuestro espíritu es tributario 
de un aliento de verdad 
que nos hace felices y libres. 

No quiero remedio

No quiero médicos ni terapeutas 
para salir de esta tristeza, 
no quiero paraísos 
que el dinero compre 
para superar esta melancolía, 
no quiero compañías amables
que me hablen de fútbol o bricolaje 
para olvidar, por unos instantes, 
este dolor de mi corazón, 
no quiero consuelo ni remedio,
alivio ni compensación 
porque esta pena oscura y ardiente 
es, para mi pecho, 
un manantial de felicidad. 

Sin final

La tempestad más devastadora 
se disuelve en la nada 
y el volcán más tenebroso 
se apaga y deja de rugir, 
las olas se alisan en la playa y mueren 
tras su vasta singladura 
y, a la más oscura noche, 
sucede un amanecer 
resplandeciente y triunfal 
pero este amor que siento por ti 
jamás verá su final; 
el destino lo ha bendecido 
para que, en nuestros corazones, habite 
una eterna primavera 
y la plena felicidad 
desborde nuestros sencillos pechos 
ardientes de afecto y adoración. 

Este amor

Cuantos poemas te he escrito, 
cuantas veces he exaltado 
tu belleza o tu bondad, 
cuanta fidelidad y entrega te he ofrendado, 
cuanto amor te he declarado, 
tan puro y tan verdadero, 
todo cuanto he hecho para que me amaras 
por entero lo mereces 
e infinitamente más 
pues no podría hallar otro ser 
al que querer de esta manera. 

lunes, 19 de agosto de 2013

Examen de conciencia

Desde hace no mucho 
he estado haciendo examen 
de conciencia 
y voy llegando a la conclusión, 
no sin cierta satisfacción, 
de que no ando muy lejos 
de ser casi, casi
yo. 

Mi alma y la tuya

Tú portas 
la única llave de mi corazón. 
¿Dónde la hallaste, 
niña preciosa? 
¿Quién te la dio? 
Eres la niña 
que tengo en el pecho. 
¿Cómo te has metido? 
¿Por qué me quemas 
con esta dulzura? 
Mi alma y la tuya 
se cogen la mano con urgente ansia. 
No me sueltes nunca, 
solo hemos nacido 
para amarnos así. 

La rosa

Si la hierba, que cubre los campos 
y florece en mil colores, 
y los árboles, que extienden sus ramas, 
pobladas de hojas y frutos, 
las criaturas del aire y el agua, 
y las que habitan sobre la tierra,
los ríos, que inundan los valles 
y los hacen fértiles y hermosos, 
y el sol, que hace moverse al mundo 
con su eterno fuego, 
si todo lo que está vivo en el universo 
y agraciado por la belleza del ser 
depositara su esencia 
en una sola rosa blanca, 
tan bella sería que el placer de mirarla 
traería luz y armonía 
al alma más desdichada, 
pero no sería tan hermosa 
como tu rostro de ángel 
y, cuando la acercaras a tus labios 
para oler su perfume, 
ya no sería bella 
porque tú la eclipsarías. 

domingo, 18 de agosto de 2013

Dulce

Eres tan dulce, amada niña, 
como una mañana de primavera 
caminando entre flores 
por los senderos del campo 
con el aire y la tierra 
desbordando de vida 
y el corazón henchido 
de salud y esperanza. 
Eres tan dulce, niña, 
que traes el amanecer en tu regazo. 

La felicidad

Crueles ansias de ti me atormentan 
gozando de infinita dicha; 
honda herida me quema 
habitando el paraíso; 
siento el dolor de mis llagas 
hecho primavera el corazón. 

El ayer


Siglos áureos sepultados 
en la noche de los tiempos; 
belleza cruel al precio 
de mares de sangre 
y del más pesado yugo; 
hoy son ruinas en el mundo 
pero aún toca su sombra 
en el alma de los hombres 
alargada por la luz de su ocaso. 
Fino oro debe traer el mañana 
para las almas y los cuerpos, 
abatidos al fin los templos 
de la idolatría humana. 

Versos para murmurar

Hay versos para todo 
pero yo esperaría 
que no hubiera para murmurar 
porque los versos 
son para el alma 
y no 
para las innobles artes de la envidia. 

sábado, 17 de agosto de 2013

Una razón para no quererme

Amada y dulce niña, 
cuantos poemas te he compuesto, 
con lo mejor de mi inspiración, 
te hablaban dando razones 
para que me dieras tu corazón. 
Pero estarás seguro agobiada 
con la pesada carga 
de tantos motivos para quererme; 
para soltarte un poquito 
y dejar que respires, 
te diré ahora, en su lugar, 
por qué no tienes que amarme, 
por qué tienes que buscarte 
otro poeta que se case contigo, 
por qué no soy lo que a ti, 
niña dulce, te conviene. 
Pues bien, niñita mía, 
yo no te convengo 
porque, cuando me encuentre contigo, 
te voy a dar tantos besitos 
y tan seguidos 
en tu carita preciosa 
que te voy a quitar el aliento 
y, aunque, asfixiada, me pidas 
que deje de besarte tanto, 
no podré, 
te seguiré besando, 
hasta que los besos sean 
cuarenta y nueve mil 
ochocientos noventa y siete. 
¿Imaginas 
un primer encuentro más desagradable? 
No me quieras, niña pequeña, 
porque así es como te recibiré. 

Sin duda

Puede dudarse 
de que amanecerá mañana 
o de que el fuego queme 
pero que has nacido para mí 
no hay loco que lo acierte a negar. 

Rosa blanca

La rosa más blanca y bella del paraíso 
me ha clavado su ingrata espina
en lo más hondo del corazón 
y mi entraña se atormenta ahora
con la más dulce de las astillas. 

El afecto que nos une

Por la edad, podría 
ser tu prematuro padre 
pero no pesa sobre mi conciencia 
la sombra del remordimiento 
porque no hay más que libertad 
en el afecto que nos une, 
no hay más que pureza y ternura, 
valor e inocencia. 

Los nervios rotos

Tengo los nervios rotos, niña, 
porque hace dos días que no te veo 
pero tengo que estar contento 
porque, cuando llegues otra vez, me traerás 
lo que tal vez no consiguiera en dos mil vidas. 

No te vayas nunca

Niña, tú todavía eres muy joven; 
yo ya iba a la universidad 
cuando tú naciste; 
jugarías con un triciclo 
las noches que yo me embriagaba 
para calmar mi angustiosa soledad; 
cuando empezaste tu carrera, 
yo moría por dentro, 
atado a un oficio duro y frustrante, 
envenenado mi cuerpo y mi espíritu 
por la nicotina y los fármacos, 
lleno de sombras el mañana; 
han pasado los años, 
tú has conocido el mundo, 
yo he luchado contra mis cadenas; 
cuando nos conocimos, 
la bondad de tu corazón me trajo 
la ansiada libertad 
y en mi pecho, al fin, se alumbró 
la más poderosa primavera 
y la esperanza resplandeció 
de confín a confín; 
quiero que no te vayas nunca, 
quiero que tu corazón sea mío, 
quiero vivir en tu regazo para siempre, 
no podría soportar que te marcharas nunca, 
sé quién eres, 
sé que eres el ser más delicioso 
que jamás he conocido, 
quiero que nuestros destinos 
caminen juntos hasta mi muerte, 
el mundo entero sería una estrecha prisión 
si yo te perdiera. 

viernes, 16 de agosto de 2013

Llanto

Mi pecho quiere volcarse 
en un amargo y hondo llanto, 
llanto por la negra decepción 
que golpea pertinaz, 
llanto por el peso de mi fatiga, 
llanto por la llaga ardiente del miedo; 
mi corazón se abate y claudica 
pero no quiero el consuelo gris 
de unas manos exangües, 
solo quisiera 
el bálsamo de unas tibias lágrimas, 
privilegio de las mujeres 
que mis ojos me niegan. 

El hombre mezquino

Profunda ira espolea en mi pecho 
la ignorancia del hombre mezquino; 
su corazón está muerto, 
la tiniebla puebla su aliento, 
su insana dedicación a sí mismo 
corrompe su alma 
que ha olvidado que la felicidad 
es la luz que palpita en los otros. 

Como un huracán



Mi amor no es restringido, 
no obedece a condición alguna, 
tiene la esencia y vastedad de lo real, 
nada lo puede detener, 
es tan poderoso e irreprimible 
como el más devastador de los huracanes 
y tan delicado e inocente 
como el vuelo de una mariposa. 

Te lo doy todo

Te lo doy todo por nada, 
no me eres necesaria 
y, sin embargo, sin ti, me moriría. 

jueves, 15 de agosto de 2013

Te amo poderosamente

Te amo, niña, tan poderosamente 
que no podría amar hasta ese punto 
ni al sol, la luna y las estrellas juntos 
y cuanto puebla el ancho cielo, 
ni a las montañas que vio mi infancia, 
ni a la hierba, la lluvia o el amanecer, 
ni a la brisa del verano, 
ni a las hojas de los árboles, 
ni al sabor de la fruta o los colores del ocaso, 
ni a los pájaros, al mar, 
a la música del viento; 
y eres más bella 
que el firmamento en la noche 
o que el campo en primavera 
o que la encarnada aurora 
o que el azul del cielo o el rosa de las rosas 
o que el rumor de la lluvia 
o que el canto alegre de las golondrinas 
o que la espuma de las olas 
o el espíritu melancólico del otoño. 

Luz

Mi corazón se ha desnudado 
y, sin pudor, exhibe 
su bondad y su dicha; 
he desterrado del alma 
la sombra de la pequeñez 
y veo en mis semejantes 
el resplandor de la belleza; 
la mezquindad y el mal 
no tienen acogida en mi pecho, 
solo la libertad más pura 
conforma y da aliento a mi espíritu; 
el amor llaga mis adentros, 
tan dulcemente doloridos 
que ya no puedo vivir sin ti; 
no te hiero con tinieblas, 
ni te encadeno a un cadáver, 
soy libertad y júbilo para ti, 
soy la luz que prolonga tu luz. 

La sana humildad

Qué falsa y corrompida es la humildad
de quien se niega a sí mismo
y finge ser el siervo de los otros
rumiando para sus adentros
odio infinito a la humanidad;
es instrumento de desdicha
y destruye el alma que habita;
pero qué imperiosa es, en cambio,
la sana humildad
pues el corazón sí nos exige
el leve y valeroso esfuerzo
de asumir lo frágil de nuestro espíritu
y admitir un error
ante los testigos de nuestra incoherencia. 

Mío

Traviesa y bondadosa niña, 
puedes darle a tu vida 
el argumento que te plazca 
pero ese dulce corazón 
que guarda tus sentimientos 
en el centro de tu pecho 
tiene que ser solo mío 
pues únicamente esa joya 
puede darme la felicidad. 

miércoles, 14 de agosto de 2013

El mayor orgullo

El premio Goncourt podrán 
otorgar a mi carrera 
y mil trofeos cualquiera 
de los que a los grandes dan 
cuando en la cima ya están 
pero mi orgullo mayor 
será siempre el dulce honor 
de que el ángel más hermoso, 
delicado y bondadoso 
me haga digno de su amor. 

Dioses crueles

Poco me importan los celos 
de los dioses crueles 
que condenan nuestra debilidad; 
no he de adorarlos a ellos 
sino a tu corazón sencillo, 
donde nunca se ha venerado 
a ninguna divinidad 
bajo la vil coacción del miedo. 

Imprescindible

Tu rostro me muestra frialdad 
pero sé que tu corazón arde por mí; 
a medida que aumenta tu rigor  
te me vas volviendo más imprescindible. 

martes, 13 de agosto de 2013

Amarte

Amarte es convertirme en signo de ti 
y hacerme espejo de tu belleza; 
este afecto infinito me empuja a decirte 
y hasta mi corazón se deja llevar, gozoso, 
por el dulce tormento de hacerse tú. 
Amarte es dejar que seas en mí 
y dar culminación a tu destino. 

Pequeño

¡Cuántas veces me he visto pequeño, 
vil, insignificante, indigno de amor, 
y me ha atormentado el dolor de ser 
insuficiente y nulo para los otros!
Pero, con la arrogancia de un dios,
hoy mismo proclamo mi libertad,
y, abandonando el regazo de mis semejantes,
emprendo el camino que me reserva el destino
y, armado de las alas del amor,
me remonto hasta la felicidad
de los hombres que han roto sus cadenas.

lunes, 12 de agosto de 2013

Lo sé bien

Sé bien 
que no paro de disgustarte 
con mi cabeza de burro, 
que he venido al mundo 
a estropeártelo todo, 
que soy un peligro ambulante, 
sobre todo para ti, 
lo sé... 
pero yo te aseguro 
que nadie, 
nadie 
te quiere más que yo. 

Sin ti

Sin ti, 
el mundo todavía existiría, 
mi vida seguiría adelante, 
los poemas seguirían brotando 
de mis adentros desnudos; 
el sol saldría por las mañanas, 
seguiría lloviendo en otoño, 
la primavera 
llegaría puntual cada año; 
arrastraría las nubes como siempre 
el purificador viento, 
los pájaros poblarían el aire, 
leves y ubicuos. 
Nada dejaría de ser lo que es 
a la luz del día 
si tu corazón no fuera mío, 
el orden de las cosas 
continuaría su curso inalterable; 
solo en lo hondo de mi pecho, 
quedaría un vacío irreparable 
que me impulsaría a buscarte incansable, 
colmándome la desolación y la amargura 
cada vez que me abandonara la esperanza; 
yo iría tras de ti, 
sin renunciar jamás a recuperarte, 
porque, aunque nada en el mundo cambiaría, 
sin ti, yo solo sería un espectro. 

Pocos valientes

No hay muchos valientes, 
casi todo el mundo necesita
aparentar la dulzura
de un afecto que no demuestra 
mas tú qué poco sabes de ostentación 
y cuánto eres capaz de darme. 

domingo, 11 de agosto de 2013

Lascivos

Hay lascivos a porfía, 
desvergonzados rijosos, 
sátiros de mediodía; 

hay coitos escandalosos 
camuflados en los versos 
de los seres lujuriosos. 

Hablan de unos pechos tersos, 
de pubis hechos sembrados, 
de mil placeres perversos. 

Son ingratos malhadados, 
que naufragan en el vicio 
con sus poemas osados. 

Quiero hundirme en tu intersticio
dicen los malos groseros, 
navegar sobre tu rizo

En lugar de ser austeros 
y aconsejarnos orar, 
cantan goces placenteros. 

Y claro quiero dejar 
sin que nadie nos escuche 
que mienten para alardear 

pues no hay un hombre que embuche 
más de los quince minutos 
cuando con su mujer luche. 

Espíritus impolutos 
conviven en el Parnaso 
con crápulas absolutos. 

Tu expresión

Deformo, tenso y retuerzo 
mi mundo de palabras 
para que habite en mis versos 
no la fría y descarnada lógica 
sino la realidad viva que te conforma; 
mi corazón empuja a mi boca, 
como si fuera a darte un beso 
con mis entrañas hechas tu remedo. 

Vanas fatigas

Fatigas sin fin pasa mi alma 
por conquistar tu corazón, 
gozoso y resplandeciente, 
porque mi obstinación 
no me deja persuadirme 
de que algo tan valioso 
me haya sido otorgado 
sin siquiera disputarlo. 

El valor de su corazón

La más bella de la Tierra 
es la niña que yo quiero 
mas su corazón prefiero 
pues la ternura que encierra 
vale por un mundo entero. 

Veneración

Mi espíritu se remonta 
a lo más sublime 
para acogerte en su seno; 
eres imagen 
de mis semejantes, 
hermoso reflejo 
de mi realidad 
y no puedo amarte con tibieza 
ni ofrendarte una devoción gris. 

sábado, 10 de agosto de 2013

La perla

Si mi corazón amante 
fuera una ostra cerrada, 
en su regazo, guardada, 
una perla exuberante 
de valor sin semejante 
crecería poco a poco 
con este afecto tan loco 
y esta pasión tan gozosa 
por esa hada luminosa 
que, con mis venas, evoco. 

Faro

Tu corazón, como el mío, 
reino de la libertad y el bien, 
no consiente la mezquindad; 
grande y generoso, 
es un faro de la esperanza. 

Redondilla de la niñita

Para mi linda niñita 
quiero yo mi corazón 
entero y sin condición 
porque la entraña me habita. 

viernes, 9 de agosto de 2013

Cuarteta del ángel

Quien mucho no te conoce 
se cree que un ángel pareces 
al contemplarte con goce 
pero es lo que eres con creces. 

Tercerillas de la belleza y el amor

La belleza que me hiere  
es dueña de la verdad 
y, en las esquinas, no muere. 

Me hiere tu claridad, 
la sencillez de tu aliento 
la luz de tu suavidad. 

Esta fatiga que siento 
en tu hermosura esencial 
tiene todo el fundamento. 

No se me cura este mal, 
porque la causa no cesa 
pues eres bella y real. 

Pero este dolor no pesa, 
ni tiene amargo sabor, 
aunque el pecho me atraviesa. 

Es la llaga del amor 
que, frente a tanta evidencia, 
me va aumentando el ardor. 

Triste hombre práctico

El hombre práctico se enloda 
en el cenagal de las cosas; 
cambia la belleza de la vida 
por un botín de comodidades 
y, complaciente, explica el mundo 
con su manual de bachillerato; 
su meta es llegar tan lejos 
como la prudencia aconseje 
y siempre se queda a tres pasos 
de la dulce felicidad. 
El hombre práctico asesina 
la esperanza con un abrazo; 
el amor le sabe a poco 
porque, al mirar para adentro, 
no ve nada que gozar. 

jueves, 8 de agosto de 2013

Décima de los amaneceres

Amaneces en mi pecho 
con horizonte de rosas 
entre nubes vaporosas 
que mis ardores han hecho. 
No tiene el cielo derecho 
a disputar tu hermosura, 
ni cuando la noche oscura 
lo llena de estrellas blancas; 
con tu belleza me arrancas 
arreboles de la hondura. 

Octavilla del afecto

Muero yo porque me quieras 
con todo tu corazón 
y la luz de tu afición 
me alumbra mil primaveras. 
Tan solo vivo de veras 
porque poseo tu afecto 
y el mundo solo es perfecto 
porque mi calor esperas. 

Sextilla del fuego

Eres tan linda que tengo 
toda mi entraña quemada 
del fuego de tus estrellas. 
Mas, sin piedad, yo me vengo 
poniéndote colorada 
con mis amantes querellas. 

miércoles, 7 de agosto de 2013

Quintilla de los besos

Darte querría diez mil 
cuatrocientos veintisiete 
besitos en tu moflete 
y un abrazo tan gentil 
que pareciera un grillete. 

Egoísmo

Si el instinto del hombre es dañar, 
si, en lo hondo de nuestras almas, 
no hay más que un mezquino egoísmo 
y una perversa fiereza, 
rómpanse ya las cadenas 
que mantienen cautiva tanta maldad, 
acábese este suplicio 
de ser lo que no somos, 
respiren hondo nuestros pechos 
una libertad insólita y anhelada 
y, unos a otros 
destruyámonos en un día de horror 
y acabemos para siempre 
con esta patética farsa. 

Florece

Florece, amada niña, 
y llena de frutos tus ramas, 
que avanzando van hacia el cielo 
sin freno que las cautive; 
sigue el sendero dulce y seductor 
de tu destino instintivo, 
no quiero que traiciones 
la felicidad que aguarda en tus entrañas; 
no me beses si no soy 
tu misma alma, 
no toques mi mano 
si no me traspasas con la tuya, 
no me abraces 
si no quieres encontrar en mí 
el reflejo más hondo de tu corazón; 
avanza, libre de piedad, hacia tu meta 
pero mi pecho sabe 
que nunca podrás marcharte 
pues, mucho antes de que nacieras, 
ya eras mi hermana. 

Mi tesoro

La piedad por los otros 
no prevalece 
sobre tu instinto de ser; 
eres libre como las nubes, 
eres la verdad desnuda, 
por eso tu corazón 
es mi tesoro. 

martes, 6 de agosto de 2013

No aman

Amar no es oficio  
de almas entregadas 
a un piadoso culto 
de sí mismas. 

Solo tú

No hay soledad más desoladora 
que la del exilio de sí mismo; 
tu pecho sencillo es mi patria, 
solo tú me dejas ser, 
solo en tu regazo, se extinguen 
las sombras de mis adentros. 

Tu esencia

Tu esencia de ser humano, 
tan cercana a la mía, 
tan distinta a todas, 
presentimiento de mi instinto, 
realidad pura, 
está colmada 
de la hermosura del mundo 
y enciende mis entrañas, 
llagadas por tu proximidad. 

lunes, 5 de agosto de 2013

Cautivos

La bondad que sabe de amor 
y alcanza la felicidad 
no empeña su libertad 
por ningún mandamiento 
ni sigue los pasos sumisos 
de una multitud sin rostro 
que pierde su corazón, 
cautiva del miedo. 

Tu misterio

Tu misterio, amada niña, 
se ha hecho cercanía; 
parece brotar de mi hondura 
y cavarme las entrañas. 

La panacea

Un ser humano debe 
entregarse a la fe del buen amor, 
que hace la vida leve, 
pues te abate el dolor 
si tu pecho no siente un dulce ardor. 

Nuestra bondad florece 
descubriéndonos bellos en un ser 
que ama bien y enaltece
lo que no puede ver 
el que mira sin alma, sin querer. 

Lo bello es condición 
de las cosas que pueblan este mundo, 
mas solo el corazón, 
penetrante y rotundo, 
lo percibe en el modo más profundo. 

Quien bien ama no quiere 
las virtudes corrientes que hermosean, 
que el intelecto infiere, 
más bien otras que sean 
inmanentes al ser, que pocos vean. 

Amar es permitir 
ser al otro, dotar de realidad 
su destino, erigir 
su genuina bondad 
y, en su pecho, insuflar felicidad. 

No cabe el frío mal 
en un alma que siente que la quieren 
en su esencia real; 
a un corazón que hieren, 
sin embargo, una negra sombra adhieren. 

Todos los hombres tienen 
que entregarse a la fe del bien amar 
pues nuestros males vienen 
del ansia de matar 
lo que somos, sin freno para odiar. 

La más bonita

Que tú eres la más bonita 
¿cómo lo voy a dudar? 
Llevo en el pecho tu mar 
y esta alegría infinita 
no se me puede acabar. 

domingo, 4 de agosto de 2013

Me aburro

Me aburro, 
me aburro mucho esta tarde, 
las horas pasan sin significado; 
un silencio inmune,
una fría indolencia
se extiende hasta el infinito,
como si este no fuera un día 
que jamás volveremos a vivir. 

Déjame ser libre



Tu tiniebla me oprime, 
nuestro lazo es solo aflicción; 
levántate, hermano, 
suelta estas cadenas, 
déjame ser libre, 
déjame que vuele 
como quiere mi instinto; 
ábreme tu corazón 
y ofréndame la esperanza. 

Deslealtad

¡Cuánta deslealtad hay 
en la unión que funda el miedo 
y no la libertad de las almas! 

sábado, 3 de agosto de 2013

Alma desnuda

Nunca me has pedido, 
dulcísima niña, 
nada para ti; 
tu afecto brota 
de un alma desnuda 
que rebosa 
de sencilla ternura. 

Prisión y libertad

¡Qué oscura y triste prisión 
la de mi alma 
cuando mi cuerpo, joven y fuerte, 
labraba la tierra 
al aire y al viento 
del mejor lugar del mundo! 
¡Y qué infinita libertad ahora que, 
encerrado en un pequeño cuarto 
interminables jornadas 
sin levantar siquiera 
los ojos hacia mi ventana, 
vislumbra mi espíritu 
las vastedades del pensamiento 
y, haciendo norte del corazón, 
goza del asombro que le inspira 
el brillo de un amor 
sin materia pero infinito! 

Las frentes envidiosas

Cuando exhibo sin pudor 
la dicha de mi corazón, 
las frentes envidiosas piensan 
en lo poco que en realidad tengo: 
una amiga muy lejana, 
a quien no he visto todavía, 
que siempre está enfadada 
y alejada de mí. 
Dicho así, suena muy triste 
al gusto de las almas crueles, 
que disfrutan con el dolor 
y las más sórdidas historias 
pero que sigan con su envidia 
y muchos años que les dure 
pues, por muy raro que parezca, 
la felicidad me rebosa 
y no me hace falta más. 

El destino luminoso

El hombre honrado sabe
aceptar la derrota
con consternada mansedumbre
cuando un elevado sueño
naufraga en las aguas
de la realidad;
no hay esperanza para el deseo
que ha de luchar contra la verdad;
pero la felicidad no es
una quimera imposible,
nuestro corazón la anhela
con la hondura de un instinto,
no es irrealizable
lo que en lo hondo deseamos
y un alma que desprecia
su destino luminoso
durmiendo el sórdido sueño
que acuna la rutina
no conoce la luz del bien
ni vive, en rigor, su vida. 

viernes, 2 de agosto de 2013

Estoy solo

Estoy solo en mi lucha; 
llaman romanticismo 
a creer en el amor 
y lo toman por irreal, 
desmentido por la ciencia 
que es muy honesta y cabal; 
no hay que querer, 
no es racional, 
basta de tanto pastel... 
pero yo no traiciono a mi corazón 
y te amaré mientras viva. 

El alma

Poco me importa a mí 
el desprecio que del alma sienten  
los científicos petulantes 
y sus vanas afirmaciones 
de condescendiente pesimismo 
pues el corazón de un hombre 
es insondable y único, 
realidad inefable 
que escapa a todo escrutinio 
excepto al del amor. 

No lo conseguirán

Todos los libros del mundo, 
toda la fría ciencia 
que almacenan las almas yertas 
que desprecian al corazón, 
toda la desesperanza 
de esa multitud prosaica 
que se entrega a la adoración 
de la razón más ciega 
no conseguirán 
que vacile en amarte 
con todo mi corazón, 
sin tener la mezquindad 
de negarte un solo trozo. 

jueves, 1 de agosto de 2013

Contra los unicornios

No quiero marchar en busca 
de unicornios ni eldorados, 
cuanta dicha preciso 
llegó contigo 
una tarde de febrero. 
Todo el bien que ansío 
de ti lo recibo 
y tengo la felicidad tan cerca 
que nada me es tan familiar.