sábado, 29 de junio de 2013

La añoranza

Cesaría mi largo suplicio, 
invadiría mi corazón,
al fin, la afable y jubilosa paz,
la añoranza que, en mi alma, late
desde la lejana infancia
se exiliaría para siempre,
si, en lo hondo de mi entraña, se apagara
la sombría estrella de la duda
y mi frente ya comprendiera
que sí merezco ser amado.

El amor

Acostumbrado a vivir 
solo para mí, 
encerrado en el cerco 
de mis propias fantasías, 
no sabía que el amor existía 
y que era lo más fascinante 
que nos topamos en el mundo. 
Ahora que soy libre, 
quiero que, en mi corazón, 
no quede un solo hueco sin llenar. 

viernes, 28 de junio de 2013

Sufrimiento

De mi vida, que ya ha llegado 
casi al medio siglo, 
casi todo ha sido 
absurdo y vano sufrimiento 
y, en mi soledad de reo, 
el más sombrío horror 
me hacía esclavo de su amenaza. 
Pero ¿qué puedo esperar? 
¿Acaso importa algo 
la felicidad de un hombre? 

jueves, 27 de junio de 2013

En el camino

En el camino de ser, 
hallé el reproche, 
como si la inocencia no fuera 
lo que movía mi instinto. 
En el camino de ser, 
hallé el reproche, 
como si yo no tuviera 
el bien en mi corazón. 

miércoles, 26 de junio de 2013

Lo que se ama

Si has estado enamorado, 
te diré que no has querido 
un rostro favorecido, 
ni un cuerpo bello y deseado, 
ni un carácter temperado, 
ni una gran inteligencia, 
pues, aunque el amor comienza, 
por la virtud, atraído, 
buscarle, a lo que has sentido, 
causa alguna es gran demencia.

Lo que se ama, en realidad,
es la libertad vivida
con la persona querida,
sin otra necesidad,
interés o prioridad;
el saber que no hay motivo
para tu deseo vivo,
y que carece de un fin
adorar a un ser afín,
aunque seas, de él, cautivo.

Humillar el despotismo
de la causa y el efecto,
abandonar el abyecto
imperio del egoísmo,
que te encadena a ti mismo,
solo existir, ser, vivir,
sin, a los fines, servir,
ni al interés absorbente,
eso es amar justamente
y lo demás es morir. 

domingo, 23 de junio de 2013

Lealtad

Si me hace odioso a los hombres 
mi lucha por la mujer que amo 
y por la verdad del amor, 
gélido hielo, sean, para mí, las almas 
y tuerzan todos el gesto al mirarme; 
poco importará a mi corazón 
pues el fruto de mi lealtad 
es mil veces superior 
a todos los honores de la Tierra. 

Mazmorra

La mansión más bella y espaciosa 
es, para sus inquilinos, 
siniestra y amarga mazmorra 
cuando no tienen 
una puerta por la que entrar 
al vasto espacio de un corazón desnudo. 

Interés

Qué cruel es 
el interés en un alma. 
Cerrado el pecho 
a la esperanza del otro 
con el candado de la obcecación, 
el hombre opaco abandona 
el regazo del mundo 
como regalo que se desprecia 
sin siquiera desenvolverlo. 

Se equivoca

Se equivoca el hombre, 
soberbio y vanidoso, 
que busca su divinidad 
en la rivalidad y el triunfo 
pues solo el sencillo, humilde, 
tierno goce del amor, 
complacencia 
en la virtud inmanente del mundo, 
nos eleva sobre el barro. 

sábado, 22 de junio de 2013

Cómo hallar la felicidad

Déjame que tu alma guíe, 
en estos versos sencillos, 
hacia la felicidad, 
sin que pierdas el camino. 
Atendiendo a mis palabras, 
sin dejar vagar tu oído, 
hallarás el gran secreto 
codiciado y perseguido 
por todo humano que espera 
conseguir el paraíso. 
Para que, la dicha, encuentres, 
toma por guía tu instinto, 
la inteligencia no alcanza 
a conocer tu destino; 
en tu corazón, lo tienes, 
tan inocente, tan niño, 
él te da el conocimiento 
más profundo e instintivo; 
en tus emociones hondas, 
hállate a ti mismo, vivo, 
descubre quién eres tú, 
por qué eres un ser distinto, 
único y muy diferente 
a los otros individuos. 
Tus deseos analiza: 
en la belleza, has sentido, 
a menudo, un gran placer 
y, esa hermosura, has querido 
contagiarla de tu esencia 
hacerla una contigo, 
impregnarla de tu entraña, 
darle tu tierno cobijo. 
Busca la belleza, pues, 
más allá de los sentidos; 
en tu corazón está 
lo más hermoso metido; 
un milagro logrará 
que un día pueda ser visto 
cuando, los ojos, te aclare, 
ese anhelo de infinito 
que amor queremos llamar, 
y, encuentres, en otro, el signo 
de eso que nadie posee 
excepto tu aliento mismo. 
El amor te hará sentir 
finalmente redimido 
ese ser individual 
con que estás constituido; 
tu vitalidad se colma 
porque, en dos, te has escindido, 
y otra voluntad se añade 
a tus adentros heridos. 
La felicidad es vida, 
diversidad y equilibrio, 
conocimiento, belleza, 
realización de un destino, 
es saberse irrepetible, 
ver en el otro a sí mismo. 

viernes, 21 de junio de 2013

Culpa

Sumergida 
bajo las ciénagas del alma, 
vive, en acechanza, 
la brutal fiera de la culpa, 
monstruo desolador que amenaza 
mis esperanzas de ser y amar. 

Lejos pero cerca

La angustia de saberme 
ignoto a mis semejantes 
pudo atormentarme 
en un tiempo de fiebre y miedo, 
rencor y desesperanza. 
Pero, al fin, he podido sacar 
de la sombra, mis entrañas, 
para hacerlas vivir 
en espíritus afines 
y, aunque mis horas sean 
de soledad y silencio, 
llevo conmigo un caudal 
de almas hermanas. 
En mis años de dolor, 
la desesperación de estar lejos 
de quien estaba a mi lado 
ensombrecía mi frente; 
pero hoy, quizá, 
montañas y mares no me alejan 
de quien tengo en el corazón. 

jueves, 20 de junio de 2013

Espinelas de la satisfacción

Yo ya quiero estar contento,
me apetece ser feliz, 
quiero arrancar, de raíz, 
desde su mismo cimiento, 
el pesado sufrimiento 
que me atormenta la frente, 
olvidarme de repente, 
dejándolo, al fin, atrás, 
y no acordarme ya más, 
de mi penar insistente. 

Amo a la mujer más bella 
y ella también me venera 
y, pues tengo quién me quiera 
y mi afortunada estrella 
ya, en lo demás, destella 
pues al arte me dedico, 
en inspiración, soy rico, 
mis obras no se desprecian 
y mis amigos me aprecian, 
¿por qué, mi suerte, critico? 

Cese ya tanta ambición, 
tanta necia pertinacia, 
porque es la mayor desgracia 
poseer un corazón 
que nunca ve la ocasión 
para dejar un lamento, 
sin razón ni fundamento, 
o silenciar el deseo. 
Los bienes que ya poseo 
basten a alegrar mi aliento. 

miércoles, 19 de junio de 2013

Cara avinagrada

Ayer me aconsejó alguien, 
lleno de buena voluntad: 
-No tenga usted 
esa cara de vinagre, 
sonría para transmitir 
buenas sensaciones 
y otro gallo le cantará. 
Pero yo no soy tan fuerte, 
yo soy frágil, 
muy frágil, 
y mi rostro muestra 
la debilidad del miedo. 
La desesperación y el fracaso 
golpearon duro mi vida; 
la soledad me abrumó 
muchos años, muchas noches, 
consumiendo mi esperanza. 
En mi infancia perdí, 
víctima del escarnio, 
mi fe en los seres humanos; 
todas mis sonrisas 
murieron en mi corazón. 
Hoy vuelvo a creer 
en la bondad del hombre, 
la felicidad rebosa 
en mis vivas venas, 
el dulce amor ha extinguido 
la oscuridad de mi entraña; 
pero soy frágil, 
muy frágil 
y sé cuánta crueldad 
puede habitar un pecho 
cuando olvida su instinto 
y, por eso, 
de mi rostro, no se marcha nunca 
una mueca de desolación. 

Mis poemas

Niña, ya sé 
que no crees en mi fracaso 
y te entristece escucharme 
palabras de insatisfacción. 
No quiero traerte penas 
pequeñas e irrelevantes; 
tú eres mi felicidad 
y ninguna cosa más. 
Pero dime, niña mía, 
¿por qué, si canto el amor, 
el bien y la libertad, 
por qué, si pido justicia 
en mis sinceros versos, 
por qué, si me desnudo el alma 
y clamo hacia los corazones, 
solo quietud me rodea, 
huyen de mí las almas, 
cierran sus oídos, 
endurecido su aliento, 
y dejan que mis pasos vayan 
por un camino desierto? 
Niña, perdóname, 
no quiero que mi amargura 
hiele tu tierna alegría 
pero ¿por qué no se acercan, 
ni me alientan, ni me llaman 
"hermano mío del alma", 
por qué no pueden mis versos 
encontrar la puerta franca 
para que habiten su pecho 
y, para mí, solo guardan 
el silencio más hondo? 
Niña mía, no me riñas, 
tú sabes que hay un espanto 
llamado la indiferencia 
que llena las venas del hombre 
de fría y amarga hiel. 
Mi niña, no te enrabietes, 
ni te llenes de congoja, 
porque el pesar me abata 
por no lograr el elogio 
pero ¿por qué estoy tan solo, 
por qué no me escucha nadie, 
por qué me abandonan todos, 
por qué no puedo existir? 

martes, 18 de junio de 2013

Amor absoluto

Sin reservas, nos amamos, 
sin vallados,
sin términos, sin decepciones; 
somos, cada uno, para el otro, 
la derrota de nuestros adentros, 
el destino anhelado 
de nuestros felices pechos; 
sol de mediodía, agua clara,
manjar sabroso, somos,
cada uno, para el otro. 
Eres toda de aire puro 
y, de ti, respiro;
yo soy vino que te hechiza
y me bebes todo;
no hay un margen,
no hay orillas,
para esta fiebre de amor.
Eres, toda tú, ligera,
como la miel, a mi corazón,
y, al tuyo, todo yo, tan claro
como un rayo de amanecer.
Sin reservas, nos amamos,
sin treguas,
sin añoranzas, sin dudas;
con júbilo, nos sabemos
la realidad que anhelábamos,
la satisfacción colmada de la sed
que brota de la vida. 

Clemencia

Tu frente es justa 
y la voluntad rige tus acciones 
con firmeza y sabiduría 
pero tu corazón tierno 
tiene la dulzura de un ángel 
y, siempre, la clemencia brota 
de su delicada hondura.

lunes, 17 de junio de 2013

Somos lo mismo

Nuestras bocas se buscan, 
cada instante, sin tregua, 
para ser la misma; 
se buscan nuestras manos, 
con sus dedos de miel, 
para fundirse; 
nuestros pechos se buscan 
porque son el mismo pecho; 
se buscan nuestras almas 
porque son una sola. 
Niña de mi ensueño, yo te busco 
porque soy tú, 
como tú eres yo, 
y no hay nada, en ti, 
que no ame desmedidamente. 

Si pudiera ser

Si pudiera ser que yo 
encendiera en tu corazón 
un resplandor de alegría, 
si pudiera ser que el vendaval 
de mi poderoso afecto 
arrastrara tus tristezas 
hasta el abismo del mar, 
tan valioso me creería 
como aquel que es encumbrado 
por el honor más excelso. 

Afueras

Tan desnudo y pequeño me siento, 
tan vacío y mísero, 
que, con horror y amargura, vago 
por las afueras del mundo 
de las que las miradas huyen 
y los corazones se olvidan. 

Vacío

Mi aliento, débil llama, 
asfixiada y mortecina, 
se aflige contemplando 
la amarga visión del vacío. 

Cuando te hiero

Cuando te hiero, 
soy tu ira, tu agonía; 
cuando me hieres, 
mi desesperanza, eres, 
mi desolación; 
dejas que, en ti, muera 
cuando me haces nada. 
El odio es la falacia 
con que el miedo nos obceca. 
Quisiera limpiar tu pecho 
para que permitieras 
un solo mundo para los dos. 

Fe en mí

No faltaré a la modestia 
si me atrevo a sospechar, 
a estas alturas de la vida, 
que las almas que, con desprecio, 
han tenido a bien tratarme 
y que juzgaron en poco 
mi valor como persona 
no sabían lo que hacían 
ni tenían lo de Salomón. 
Perdí el tiempo con ellas; 
la vida me lo perdone. 

domingo, 16 de junio de 2013

Te merezco

Mi espíritu lleva, sin fatiga, 
el peso de la bondad; 
mi nobleza y valor, 
mi inocencia y pureza 
me hacen digno de ti; 
la negra bruma quiere ocultarme 
el brillo de mi dignidad 
mas ya no ignoro que merezco 
el amor de un ángel.

Negras ofrendas

Nunca debí haberte dado 
la soledad que me amarga 
ni la tristeza sombría 
de mi tenebroso espíritu; 
no, mi niña dulce, nunca 
tenía que haberte dado 
más que la vasta esperanza 
con que colmas mi libertad. 

sábado, 15 de junio de 2013

Lejos y cerca

Siempre estás lejos 
y siempre estás cerca; 
niña, cuando te has ido lejos, 
te intuyo tan próxima 
como si pudiera tocarte 
pero, cuando te acercas, 
tienes algo de cima inaccesible 
que anhelo conquistar. 
Eres imposible 
y, sin embargo, sucedes; 
te persigo, incansable, 
aunque estés toda en mi regazo; 
renuncio a casi toda tú por amor 
pero llamas a mi puerta 
para entregarte, entera, a mí. 
No tengo nada 
y todo lo tengo 
porque amar es ganar la vida 
cuando decides perderla. 

Poderoso amor

Tan grande es este afecto, 
tan ilimitado y fuerte, 
que ningún imponderable, 
ningún azar de este mundo 
permitiré que me exilie 
de tu gozoso regazo 
excepto el abismo final 
si es que, más allá de él, 
no sigues aún conmigo 
como la claridad más dulce 
de una eterna ensoñación. 

Rebeldía

Si, en la literatura, 
todo está inventado, 
si debo reverenciar 
a las viejas autoridades 
solo porque, a ellas, 
se les ocurrió primero, 
si un poeta es un vasallo 
de una reina, gorda y adusta, 
llamada Doña Cultura, 
si la libertad y el arte 
se miran con cierta inquina 
como la de dos rivales 
que luchan por un corazón, 
¡ay, madre mía!, yo dejo 
ahora mismo este oficio 
para que, tranquilos, lo ejerzan 
abnegados dictadores. 

Mejor amor que sexo

Yo no sé qué tiene el sexo 
que, a casi todos, nos gusta; 
por eso, yo no me meto 
a censurar como un cura 
práctica tan placentera; 
hartos siglos se prohibió, 
guasona y negra ironía; 
pero, si me dejan, digo 
que, cuando la espuma sale 
de la botella de cava, 
todo el juego se termina 
y la excitante sorpresa 
aguarda hasta otro descorche 
pero el cava hay que beberlo, 
hasta las heces, tal vez, 
pues para ese menester 
ha nacido la botella 
y es el gozo elemental 
con el que ella nos obsequia.
Entended por qué os lo digo
no os vayáis a confundir... 

viernes, 14 de junio de 2013

El ratón y el perro

Le dijo, a un perro, un ratón: 
"Siendo el más bello del mundo 
me embarga un dolor profundo: 
ansío que la opinión 
admita mi perfección 
mas, como no lo consigo, 
me siento el peor mendigo." 
Y el perro dijo: "Si quieres 
ser feliz por ser lo que eres, 
lleva, a los demás, contigo." 

Este desasosiego

Infinitos son los eslabones 
que, a la amargura, me atan; 
tanto me pesa el dolor, 
tanto desasosiego arrastro 
que mis pasos no me sacan 
de la negra desesperación. 
Las llagas me mortifican 
y, en mi agonía, me tienta 
la villanía de herir 
a las almas que me rodean 
amarrándolas a mi llanto, 
con la crueldad de una fiera. 
Infinita es la pena 
que está acongojando mi pecho; 
en esta prisión angustiosa 
mi sórdida entraña ansía 
escupir con saña a los otros
este sufrimiento que no me deja. 
Este día tan claro y blanco, 
envidio la felicidad del mundo 
desde mi sombrío adentro 
y, en mi cobarde ruindad, 
añoraría mancillarla 
pues, una víctima, fui 
de la villanía del rebaño. 
Mas sea, este dolor, instrumento 
que me una al débil y al oprimido 
y llévelo mi corazón 
con valentía y silencio. 

jueves, 13 de junio de 2013

Si fuera para siempre

Si tu adiós fuera para siempre, 
quizá el tráfago incesante 
de las noches y los días 
disolviera mi dolor 
pero, de mi frente, habría huido 
para no volver jamás 
la amable luz de la esperanza. 

Eres verdad

Eres verdad, amada raíz mía; 
tienes aliento de cristal 
y, cuidadosa, caminas 
con los pasos pegados al ser. 
Tu pureza es el arma que llaga 
este pecho que te adora, 
colmando tu frente de justicia 
y tus actos de valiente inocencia. 
La traición no habita 
tu escondida entraña 
y, fiel a tu libertad, 
haces del mundo tu corazón. 

Báñame

Báñame, Luna, 
con tus rayos de ilusión, 
tráeme, en tu miel, esperanza 
para mis arduos afanes 
que quiero arrancar de mi aliento 
este amargo desasosiego. 

miércoles, 12 de junio de 2013

Humildad

Te amo tanto 
que conquistaría el sol 
y te ofrendaría su reino,
con humilde corazón. 

El clamor más fuerte

Cuando el dolor de la partida 
quiera afligir mi corazón 
y un mar de amargura 
quiera extenderse ante la mirada, 
no podrá la sombra oscura 
corromperme el alma 
ni mis luces podrá abatir 
con su mano helada 
pues la llaga de mi afecto 
y el dulce tormento 
de mi devoción por ti 
clamarán más alto aún. 

Zalamerías

Pero, mi niña buena, 
la más bonita del mundo, 
mi linda y blanca florecita, 
hada de mi corazón, 
bellísimo pajarito 
de mirada dulce y tierna 
que me cantas en las entrañas, 
salvación mía, mi amorcito, 
divina personita, 
chiquitina graciosa, 
resplandor de mi alma, 
alma de mis adentros, 
reina de mi pensamiento, 
emperatriz de mi aliento, 
aire de mi pecho, 
sirena de mis lágrimas, 
perfume de luz y viento, 
mariposita salada, 
tesoro de mi avaricia, 
yo te quiero como un loco, 
mi mujercita morena, 
te amo con todo el ser, 
honda raíz de mis venas, 
y no puedo quererte más 
porque ya te quiero del todo. 

Éxito

En mis sueños de la niñez, 
ya palpitaba un ansia 
de triunfo y esplendor, 
para dejar expeditos 
los caminos de la libertad; 
y, ahora que escribo un libro 
cada tres meses, 
solo quisiera liberarme 
de la necesidad del éxito. 

martes, 11 de junio de 2013

El instante

Cuando mis brazos 
te apretaran contra mi pecho 
mientras mi boca 
llenaba de besos tus mejillas, 
tierna niña mía, 
pudiera hacer calor o frío, 
llover o soplar el viento 
pero yo no lo notaría 
porque sería el instante 
en que me haría real. 

Cuando mis ojos miraran 
fijamente tus bellos ojos 
y mis dedos acariciaran 
con suavidad tus manos, 
dulce pajarito, 
nos rodearía el tumulto 
o un silencio apacible 
pero yo no advertiría nada 
porque sería el instante 
en que me haría real. 

Cuando, a la luz del ocaso, 
juntos paseáramos cogidos 
de la mano y contempláramos 
las brasas del horizonte, 
mi florecita, 
cantarían las cigarras 
o piaría algún gorrión 
pero ni me daría cuenta 
porque sería el instante 
en que me haría real. 

Cuando, sentada en un parque, 
me hablaras de tu niñez 
y yo sintiera que había sido 
compañero de tus juegos, 
tesoro amado, 
podría caer domingo 
o el primer día del mes 
pero se me olvidaría 
porque sería el instante 
en que me haría real. 

Cuando, con tu hermosa voz, 
suavemente me dijeras 
que tu corazón era mío 
y jamás me abandonarías, 
bella amada, 
podrían caer estrellas 
o desbordarse el Segura 
pero no me fijaría 
porque sería el instante 
en que me haría real. 

Volverás

Tú, a quien debo 
la libertad y la esperanza, 
tú, que has traído la luz y la miel, 
tú, que eres bella sin límite 
y has arraigado en mis entrañas, 
tú, 
tendrás que dejar
de esquivar la mirada, 
tendrás que obsequiarme,
de nuevo, tu sonrisa 
y que colmar mis venas, 
otra vez, de tu perfume 
pues nuestras almas brillan juntas 
en lo más hondo del firmamento
y no puedes abandonarme
sin desgarrarte el corazón. 

Tu corazón es abril

Tu corazón es abril, 
un mar de flores entre brisas 
de primavera inocente, 
amaneceres con rosas 
en el horizonte, 
clamor dulce de pájaros que retozan 
entre las hojas verdes, 
esperanzas, en el alma, alumbrando 
los luminosos días. 

Como un pajarito

Tu alma es
como un pajarito alegre, 
que, con su canto dulce, 
apacigua los corazones 
pues lleva, en su lengua, la luz 
que alienta al aire. 

Ratoncito

No presumas, ratoncito, 
de que no vas a volver a hablarme 
por no quedar, en tu corazón, 
amor alguno para mí. 
Sabes que soy muy listo 
y que no ignoro que este amigo 
al que has dejado de hablar 
es tu sueño dorado 
y que por él has llorado 
tanto como yo por ti. 
Quieres hacerme sufrir  
para que recapacite, 
mas yo te juro, niñita, 
que este amigo que tienes 
no volverá a escarnecerte 
pues va a buscar un final 
para su sombría cólera 
dondequiera que lo encuentre. 

lunes, 10 de junio de 2013

Tormento

Eres el viento que me arrastra, 
la raíz de mi soledad, 
eres mi tormento, mi agonía, 
eres dolor abierto al mar, 
ruina y desesperación. 
En una hoguera de fiebre, 
se consumen mis sienes; 
eres el alma clavada a mi entraña, 
laceración viva de mi hondura; 
te amo tanto que se me han abierto 
mil llagas en el sentir. 
Eres mi penitencia, 
mi inquietud, mi angustia, 
mis lágrimas todas, 
mi desconsuelo eterno 
o, quizás, mi buen ángel, 
un océano de armonía 
en un rayo de luz. 
Quiero ser el alma de tus ojos, 
el árbol de tu pecho, 
quiero que mis venas desemboquen, otra vez, 
en tu fascinante Edén. 
Si tu aliento me ha expulsado, 
si te has vaciado de mí, 
si ya no soy más que un frío recuerdo, 
si me niegas para siempre tu rostro, 
el dolor sajará mis adentros  
pues me habrás condenado al exilio 
de tu afable y sencillo pecho. 

Me rindo

Otra cima, ya no busco 
que el dulce jugo de la vida 
ni otro honor persigo ya 
que el que a mí mismo me hago. 
Ave soy de raro plumaje 
entre pájaros exóticos; 
cada cual grazna su canto, 
cada uno tiene su nido, 
pero el cielo no es estrecho. 
Con mis codicias, lleno el tiempo 
como cada hijo de vecino 
pero, por un corazón bello, 
descuido todo mi haber. 
Ya no pelearé el cariño 
en los arrabales de la esperanza; 
quiérame quien pueda hacerlo 
que yo, ante la indiferencia, 
ya me rindo.

Bocadillo de atún

Ay, mi niña preciosa, 
mucho he hablado de tus bellezas, 
tanto de las del cuerpo, 
como de las del alma; 
mucho amor te he expresado 
en mis versos de pasión 
y alguna lágrima ha caído 
sobre algún poema amargo; 
he cantado el amor más inocente 
y el más carnal, 
paseando los tonos 
de la melancolía al júbilo, 
del entusiasmo a la desesperación; 
pero, ahora, te cantaré un antojo, 
mi dulce palomita: 
quisiera comerme contigo 
un bocadillo de atún, 
partido por la mitad, 
en un parque de Orihuela, 
mientras te cuento el viejo cuento 
del canute del Tío Bolsas. 

Rayo de luz

Eres el rayo de luz más resplandeciente 
que ilumina el mundo; 
tan niña, tan alegre, 
tan inocente, tan clara 
que traes a mi vida un río de esperanza 
y das a mi felicidad el vigor
de un impetuoso torrente. 

Fe en los otros

Limpia me ha de quedar el alma 
de la mala hierba cosechada 
con la vil simiente del desprecio; 
voy a exiliar de mi pecho 
el odio y la melancolía; 
de mi entraña he de arrancar 
el bulbo rancio del rencor; 
la amargura, el desengaño, 
el miedo, la frustración, 
abandonarán mi frente 
y, en mi corazón, 
como un cielo, despejado y claro, 
va a alumbrarse 
un resplandeciente amanecer. 
Mis semejantes me llaman 
a su círculo armonioso; 
de mi aliento, ya está huyendo 
la soledad miserable; 
podré despojarme, para siempre, 
del recelo y la violencia, 
de la envidia y la jactancia; 
ya nunca más arderá 
la cólera en mis sienes 
prendida por la intransigencia 
para abatir a otro hombre. 
Cosecha, ha sido, del desprecio, 
esta vida de oscuridad y angustia, 
mas yo, ahora, compadezco 
la insidia de aquellos niños 
con la mirada cargada 
de espantosa crueldad 
y vuelvo adelante mi rostro, 
entregando mis días al júbilo, 
recobrada, al fin, para siempre 
mi fe en los otros. 

domingo, 9 de junio de 2013

Ningún sueño está vedado

Sombra, aspiración, anhelo... 
¿Hay en la Tierra un espacio 
para los sueños de un hombre? 
¿Alcanza el rumor más vago 
que aletea en sus entrañas, 
la meta de lo logrado? 
La muerte impone su ley, 
su tiranía, su plazo, 
¿es, la vida, vil dolor, 
solo, del mal, escenario? 
¿Términos son, los del mundo, 
de oscuridad y fracaso? 
Ansían la libertad 
todos cuantos son humanos; 
en su corazón, les late 
y la buscan sin descanso; 
quieren llegar a la cima, 
hasta lo más encumbrado; 
su aliento incita a sus manos 
a destruir su cercado; 
no quiere límite el alma, 
no quiere freno o bocado, 
¿hay un espacio en la Tierra 
para cuanto se ha anhelado? 
¡Sí lo hay, oídme bien, 
sí lo hay, dulces hermanos! 
Recitad este poema 
recordadlo, emocionados, 
porque él os canta un secreto 
a vuestro pecho clamando: 
el amor es la semilla 
que redime a los esclavos, 
nuestras cadenas desata 
cuando lo estamos sembrando; 
amad sin límite, amad 
con la entraña rebosando, 
sed tan libres como el viento, 
en el amor, liberaos; 
amad sin límite, amad 
con el afecto más alto, 
olvidad los intereses 
y vuestro egoísmo amargo; 
entregaos a la belleza 
que vuestra alma ha contemplado 
y confiad en su conquista; 
ningún sueño está vedado. 
El amor es la semilla 
que redime a los esclavos, 
nuestras cadenas desata 
cuando lo estamos sembrando. 

sábado, 8 de junio de 2013

Pero qué puedo hacer

Mucho me zozobra el alma 
y triste llanto supura 
por lo frágil de las cosas 
en que mi dicha se funda; 
dicen que soy mendicante, 
agorero de amarguras 
pero ¿qué puedo hacer yo 
si para este mal no hay cura? 

Mis días pasan de largo; 
ninguno me deja nunca 
ahíto de mis deseos, 
satisfecho con hartura; 
dicen que pido en exceso 
y caigo en la desmesura 
pero ¿qué puedo hacer yo 
si para este mal no hay cura? 

Atravesado el aliento 
hasta la raíz profunda, 
en la soledad inquieta, 
me embargan sombrías dudas; 
dicen que no estoy tan solo 
que no es sensata mi angustia 
pero ¿qué puedo hacer yo 
si para este mal no hay cura? 

Un sinvivir me atormenta, 
una constante tortura, 
lo que tengo no lo tengo, 
la incertidumbre me abruma; 
dicen que disfrute el día 
y que no piense en locuras 
pero ¿qué puedo hacer yo 
si para este mal no hay cura? 

Honda aflicción hace hogar 
de mis entrañas profundas; 
no encuentro nunca su causa 
pero me pide ternura; 
dicen que soy indiscreto, 
que la intimidad se oculta 
pero ¿qué puedo hacer yo 
si para este mal no hay cura? 

Tengo el corazón de niño 
y, con el amor, se encumbra 
mas duele tenerse en pie 
porque esta vida es muy dura; 
dicen que no soy alegre, 
que la tristeza me anula 
pero ¿qué puedo hacer yo 
si para este mal no hay cura? 

Alma que me empapa

Eres el alma que empapa 
las honduras de mi entraña. 
No amarte yo a ti sería 
como si un pájaro de hermosas alas, 
fuerte y brioso, 
capaz de surcar el cielo 
con la agilidad del viento, 
no amara la excelsitud. 

Inconsciencia

Brecha en las almas, 
siniestro erial 
en el centro mismo del ser, 
simiente de devastación 
es la inconsciencia, 
gozosa y cobarde, 
con que un niño juega 
al desprecio. 

viernes, 7 de junio de 2013

Volamos juntos

Volamos juntos 
sobre un océano de esperanza, 
rozando nuestras orgullosas alas, 
amando la luz y la brisa, 
con la libertad en el corazón, 
llevando a las nubes la miel 
de nuestro indestructible afecto. 
Volamos juntos 
hacia un horizonte infinito 
hermanadas nuestras almas, 
dando al mundo fe 
de la majestad del amor, 
destilando, en nuestros pechos, 
raudales de felicidad. 
Volamos juntos, 
tú y yo, en la eternidad, 
espejos de nuestra hermosura, 
leves como el aire, 
con un destino distinto 
pero compartiendo el júbilo 
de querernos en el viento. 

Un demonio

¡Ay, amor!
Hay un demonio que cree 
que eres el triste consuelo 
para un hombre que no encuentra 
otra forma más potente 
de desfogarse. 
Ese espíritu infernal 
que desconoce mi dicha, 
mi profunda felicidad, 
y no ha contemplado nunca 
la llama de la esperanza, 
ese cadáver que huele 
a sórdidas obscenidades 
y solo ve en un ser humano 
territorio de rapiña 
será enterrado en su caja 
con todo cuanto puede amar. 

jueves, 6 de junio de 2013

El alma me llora

El alma me llora 
porque mi camino, a veces, 
está demasiado desierto 
para mi corazón de niño. 

Tiende hacia ti

Mi espíritu tiende hacia ti, 
que eres su destino de plenitud; 
incesantemente, te busco, 
persigo tu estela, 
sin que mi ánimo vacile. 
En ti, termina mi esencia, 
hacia ti, galopa mi ansia, 
mientras la esperanza es incendio 
en mi corazón obstinado. 
Hambre de ti me conduce 
entre muy remotas sombras, 
hecho clamor, mi pecho, 
para tu codiciada entraña.
Mi espíritu tiende hacia ti 
con el arrojo del viento, 
seguro de su fortuna 
porque un afecto tan tierno, 
una pasión tan grande, 
una devoción tan extrema, 
un sentimiento tan puro 
no puede este mundo pararlos. 

Mi felicidad

Ríos de felicidad me corren 
por el rebosante pecho 
pues mi existencia es dulce 
en tu regazo apacible. 
Jamás ganaré un derecho 
sobre tu indomable espíritu; 
solo ansías ser esposa 
de la seductora libertad; 
mas un vago roce de tu aliento, 
apenas insinuado 
tan desmedida opulencia me otorga 
que, en el universo entero, 
no hallo un capital mayor.

Tráeme tu alegría

Tráeme tu alegría, niña, 
dame tus risas, 
tus besos, tus abrazos; 
tráeme tu vida, 
deja que tu luz 
barra mi mortaja. 
Que tu felicidad arrastre 
las flores negras de mi entraña. 
Tráeme juegos y canciones, 
tráeme versos y bromas, 
tráeme un río de esperanza, 
un mar de placeres, 
un mundo de juventud. 
Eres mi redentora, 
líbrame del vacío, 
alíviame del tedio, 
sálvame de la amarga desilusión. 
No me dejes olvidado 
entre mis tristes sombras; 
los ángeles hacen que, a tu paso, 
todo resplandezca. 

miércoles, 5 de junio de 2013

Sin sombra

No hay sombra 
en tu admirable ser; 
estás hecha 
solo de virtudes; 
no conozco a nadie 
tan resplandeciente y puro, 
tan bueno, tan noble; 
la divinidad desborda 
en tus facciones 
y hace de toda tu alma 
poderosa luz. 
Eres bella por completo, 
no hay sombra 
en tu admirable ser. 

Sin interés

No me abandona la dicha, 
aun en tu triste ausencia 
pues no ignoras mi amor 
ni me lo prohíbes; 
mi afecto es honesto, 
no lo funda el interés, 
no espero ganancia de ti; 
mi anhelo ardiente es contemplar 
un ser tan excelso, 
demostrarle mi adoración 
y darle toda mi dulzura. 
Mis tiernísimos versos quieren 
obsequiarte mi entrega, 
exenta de pago alguno; 
sé que tu frente sencilla, 
libertaria y bondadosa, 
podrá dar a mis palabras 
acogida y aposento 
pues no las ensombrece 
el frío espectro de la deuda; 
te amo solo porque he visto 
en tu realidad, tanta belleza 
que la he convertido en mi espejo, 
en mi meta, en el signo 
de mi corazón insólito, 
al que empuja hacia su destino 
de añorada perfección. 

martes, 4 de junio de 2013

Felicidad y dolor

En los goces de mi paraíso, 
mortal herida me atormenta; 
el amor que me inspiras alumbra 
mi felicidad infinita 
mas un dolor la acompaña 
que apaciblemente martiriza; 
y es que tu amable dulzura 
se me ha metido por dentro, 
donde el más ligero roce 
por necesidad, fatiga. 

No es irreal

Nuestro amor no es irreal 
pues, ciertamente, te quiero 
y tú me quieres también; 
no es huero porque estés lejos 
pues no enemistan las millas 
entre uno y otro cuerpo 
cuando se tienen tan juntos 
los enamorados pechos. 
Es cierto que no te toco 
mas, si por eso eres sueño, 
ilusión y vanidad, 
¿qué será de cuantos euros 
se están moviendo en la bolsa 
con un codicioso anhelo? 
Quiere la gente creer 
que lo nuestro es poco cierto 
y que tu amigo querido 
es un redomado necio; 
piensan que el beso se da 
arrimándose los belfos 
mas se da mirando el alma 
de la prenda que queremos. 
No voy atrapando humos 
como hacía Zapatero, 
no soy zoquete ni burro 
que sé muy bien lo que tengo 
y por eso soy feliz, 
mi niña de los luceros. 
Diga el mundo lo que quiera 
y no perdamos más tiempo. 

lunes, 3 de junio de 2013

Amor infinito

Nuestro amor es infinito; 
sabe burlar los límites y redimirse 
de cualquier condición; 
mi meta eres tú y tu meta, yo; 
ningún interés nos separa; 
es la mera realidad del uno 
el paraíso del otro. 
No conocen los hombres 
la miel de nuestro remanso, 
ignoran sus corazones 
esta felicidad que nos colma; 
si pudieran, tan solo, atisbarla, 
no podrían renunciar a ella, 
con ciego anhelo correrían 
tras un amor como este. 

Soy feliz

De júbilo colmas mi pecho 
y, en armonía, me envuelve 
tu presencia delicada y dulce. 
Como una nube, mi aliento 
se cierne muy alto, lejos 
de la esclavitud del egoísmo, 
allí donde tú y yo 
hemos hecho brotar un mundo 
solo para nosotros. 
Hay más ternura y bondad 
en las palabras de enfado 
donde anunciabas tu marcha 
que en la más ardiente caricia 
de una mujer sin corazón. 

domingo, 2 de junio de 2013

La expresión de mi amor

Quizá las palabras pueden 
penetrar con audacia 
en un corazón que escucha, 
como si, de sus sílabas, brotara 
la realidad y la vida; 
quizá una boca tenga 
sutileza para expresar 
los más insólitos sentimientos 
que, nuestra entraña, habitan; 
quizá la magia del verbo alcance 
para dibujar mil emociones 
que nacen en nuestro pecho; 
pero, en el lenguaje, muere 
la esencia de las cosas, 
pues es la patria del prejuicio, 
reino de huecos cadáveres. 
No puedo, amiga, mostrarte, 
en estos versos humildes, 
el alma de mi verdadero afecto; 
la dulce pasión de mis venas 
llega a mis labios 
fragmentada en mil pedazos 
y usurpada por las huecas 
máscaras de la obcecación; 
no puede mi lengua entregarte 
el fruto maduro que el amor 
ha cuajado en mis adentros; 
mi sentir, grande y profundo, 
yace, oculto, en lo más hondo 
y, ahí metido, me atormenta 
porque su ansia es salir; 
solo puedo recurrir 
como un urgido burócrata 
a unos términos acelerados 
llenos de formulismo, 
pidiéndote que, en tu frente, veas, 
tras su perfume trivial, 
cuanto, con mezquindad, esconden: 
querida amiga, dulcísima niña, 
eres el vasto, el infinito territorio 
donde se extiende mi paraíso. 

Soy mi propio dueño

Inacabable tormento, 
esperar en los otros 
y, lleno de tiranía el ánimo, 
ver una traición 
en cada gesto de libertad. 
Un inútil dolor atribula 
al hombre obcecado, 
codicioso y enfermo, 
esclavo de las cosas 
que vive fuera de sí, 
añorando lo que no posee. 
Es libre el que escucha solo 
la voz de sus sentimientos 
y no hace voluntad 
más que de su propio destino. 
Su entera felicidad encuentra 
un alma sin otra ambición 
que llegar a ser lo que es. 
No me importa 
si, en tu corazón, hay 
amor o desamor; 
no necesita un hombre ser dueño 
de otra voluntad que la suya; 
solo espero que aceptes 
que me dedique a este afecto, 
infinito y puro, 
que, en mi entraña, inspiras 
pues nada es más esencial, para mí, 
hermosísima y dulce niña, 
que amarte sin límite. 

sábado, 1 de junio de 2013

Yo te amo más

Me amas, niña, lo sé, 
con tu corazón hermoso 
y colmado de gracia; 
pero la medida de mi amor 
supera con mucho a la del tuyo 
pues lo que amo es tan bello, 
tan apacible y noble 
que siempre estaré remontando 
la pendiente de su perfección. 

Bofetadas

Bofetadas son 
en el rostro de la indolencia 
mis trabajados versos 
pero la indolencia sigue 
fiel a su naturaleza 
aun abofeteada. 

La fuerza de mi amor

Aún no escucho el saludo 
con que me obsequias, franca, 
cuando llegas desde tu mundo. 
Aún espero la luz 
que ha de traer tu noble presencia 
el día que retornes a mí. 
Pero mi fe en ti es, ahora, 
tan fuerte como ha sido siempre 
pues no es en vano que te ame. 
Yo sé que pocos entienden 
un amor tan entregado 
como el que siento por ti; 
sé que se vive la vida 
muy de espaldas a los otros 
temiendo su herida doliente; 
sé que amar no es el negocio 
que arrastre más multitudes 
y cause más preocupación; 
mas sé, también, la sombría 
amargura que embarga al alma 
abandonada y desierta; 
sé la desesperación que siente 
el hombre solo y perdido 
ante el vendaval de los días; 
no quiero que mi corazón dormite 
amando gris y tibiamente 
a un ser que no lo merezca; 
por eso, jamás te olvido, 
jamás dejo de buscarte, 
jamás mi llaga se cura 
pues tu bello rostro luminoso 
es el espejo más claro 
donde jamás podré contemplarme. 

Mi perplejidad

Ya sabes, niña, 
la magnitud de mi afecto, 
no te han faltado 
versos que digan 
que lo que siento 
es verdadero amor. 
Y digo yo: 
¿qué diablos hacemos 
tú y yo tan solos 
y tan solteros, 
tan lejos uno del otro 
y tan pegados al ordenador?