domingo, 31 de marzo de 2013

Enredado en tus dedos

Mi corazón resplandece 
y, en la generosidad, se goza, 
como la hierba en el campo 
y los torrentes alegres; 
todos los dones que alberga, 
desbordantes de vitalidad, 
son para ti, Isabela, 
pues, enredado en tus dedos, 
traes un amor grande y sencillo. 

Ha estallado la primavera; 
los árboles rejuvenecen, 
y, al borde de los caminos, 
las mariposas y flores 
llenan la luz de colores; 
pero hay más riqueza en mi pecho 
y es, entera, para ti 
pues, enredado en tus dedos, 
traes un amor grande y sencillo. 

El mundo es triste guiñol 
que mueven manos mezquinas; 
hay muchos corazones secos, 
muchas conciencias avaras, 
pero mi alma es exuberante 
y con sus bienes es pródiga; 
todos para ti los quiere 
pues, enredado en tus dedos, 
traes un amor grande y sencillo. 

El amor y la vida 
son caminos de esperanza 
rebosantes de promesas; 
el horizonte es infinito 
para los hombres con fe; 
mi optimismo no muere en orillas; 
toda esa felicidad te ofrendo 
pues, enredado en tus dedos, 
traes un amor grande y sencillo. 

Auroras

La soledad me atormenta 
con su sed terrible 
que llena de frío mi pecho; 
me has expulsado de tu regazo 
y ahora llueven en mi corazón 
lágrimas de niebla y noche. 
Hoy la oscuridad cubre el cielo 
pero en el alma me brillan 
mil auroras de alegría; 
aunque, con rigor, te alejas 
en estas horas sombrías 
y me hiere la incertidumbre 
como una navaja de hielo, 
la luz de esta primavera 
resplandece siempre en lo más alto 
porque la niña más bella 
me ha querido regalar 
el más puro de los amores. 

Horas sin ti

Cada hora sin ti 
es un puñal de hielo 
que me atraviesa el pecho 
pues solo hay luz en mi vida 
cuando te estoy diciendo 
que lo eres todo para mí. 

sábado, 30 de marzo de 2013

Desbordado

Divina amiga, 
resplandor de mi atardecer, 
niña dulce y sencilla, 
amada perla que guarda mi pecho, 
te necesito ahora; 
el amor anega mi sangre, 
y es la savia que me tiene en pie; 
desbordado 
por este afecto extraño y sublime, 
que nunca antes había sentido, 
añoro con ansia tu presencia 
para compartirlo contigo, 
para decirte, mi amiga, 
adorable estrella de mis noches, 
que te quiero tanto 
que no es posible amar más. 

No me des nada

No me des nada, 
ni el calor de tu cuerpo, 
ni palabras de amor, 
ni tu mirada hermosa, 
ni una flor de primavera, 
ni un abrazo de aliento, 
no me des nada, 
aún así sé muy bien 
que estás muriendo por mí. 

No me lo digas

Si no me amas, si no sientes 
heridas de muerte en tu corazón, 
si la llaga del más dulce sufrimiento 
no castiga duramente tu pecho, 
no me lo digas, niña, ocúltalo, 
escucha en silencio todos mis versos, 
porque te quiero tan hondo 
y tanto has arraigado en mi esencia 
que la voz de mi pasión 
inflamará también tu alma. 

viernes, 29 de marzo de 2013

No mueras de pena

Antes de morir de pena, 
tasa el valor de tus sueños 
y mira de frente a la esperanza 
porque un corazón lleno de fe 
es más poderoso que un huracán. 

Todavía a veces

En este camino corto y duro 
todavía doy algunos pasos 
sobre el abismo, 
desiertas mis manos, 
sintiendo en el alma una terrible sed, 
lejos de la cálida luz de mis semejantes. 
Todavía hoy siento 
que el mundo me condena a muerte 
en lo secreto de su corazón. 

Melancolía

¿Por qué, si la felicidad anega mi pecho, 
traída por las delicias del amor 
para que viva la primavera, 
por qué, si mi corazón es leal a sí mismo 
y no se inclina hacia el costado del mal, 
por qué, si gozo de los privilegios 
que la injusticia arrebata a los pobres, 
siento ahora el dolor, amargo y hondo, 
del vacío que puebla esta hora sin nombre? 

Tu sublime boca

Isi, tu boca es dulce como el azúcar, 
es una fruta deleitosa y buena. 
Tu boca, Isi, es de espuma de mar, 
tentación que una ola de miel trae. 
Isi, tu boca es un ensueño, una quimera, 
una utopía realizada 
sobre mi corazón sediento. 
Tu boca, Isi, es un abismo 
en el centro del Universo 
y mi pecho, encandilado, 
en ella, se precipita, atrapado en el goce. 
Isi, tu boca, es más hermosa 
que todas las flores del mundo; 
son más bellos tus labios 
que los pétalos de una orquídea 
y el sol parece que, al alba, sale 
solo para iluminarlos.  
Tu boca, Isi, me desnuda el alma 
porque es franca y sencilla 
y es una espada de amor puro 
que me atraviesa el corazón. 
Isi, tu boca me martiriza, 
pues son tus labios navajas 
que sajan de puro hermosos. 
Tu boca, Isi, sonrosada y fresca, 
es el fundamento de mi existencia 
la raíz que va ahondando 
a través de mi llagada entraña. 

jueves, 28 de marzo de 2013

Pura dulzura

Tu corazón es de nata 
y tus labios de chocolate 
y, cuando tus palabras salen 
de tu pecho de niñita, 
me das chocolate y nata. 
Soy bizcocho, caramelo, 
vainilla y cabello de ángel 
para tu alma golosa 
 que solo quiere gozarme. 
Yo te doy rica mermelada,  
y tú a mí, turrones y mazapán. 
Quiero que de placer te derritas 
y tú quieres que muera de dicha. 
Tengo guindas en el alma 
y tú en la tuya, espuma de miel. 

El indicio

¡Qué claro indicio es nuestra libertad, 
orgullosa e indomable,  
de la magnitud de nuestro amor! 
Nada nos ata, Isabela; 
ningún interés, ninguna deuda, 
ningún compromiso nos limita; 
simplemente somos y nos amamos. 

miércoles, 27 de marzo de 2013

Inmensa esperanza

Somos, Isi, frágiles seres de vidrio 
y el destino guarda silencio 
como el alma de un traidor. 
Mi corazón teme por ti, 
que eres la única luz, 
ahora que estás tan lejos 
pero mi esperanza es tan inmensa 
como el horizonte en el océano, 
tu brillo resplandece en mi pecho 
más que una estrella inmortal 
y, aunque la duda me atormenta 
cada vez que te ausentas, 
mi aliento sabe que vas a volver 
porque soy dueño de la seductora felicidad 
y nunca la he deseado tanto como ahora. 

martes, 26 de marzo de 2013

Tu poeta

Tu poeta, Isabela, no tiene 
espejos de oro y diamantes 
ni quiere que ante él se humillen 
las personas honradas; 
curvó su espalda ante la tierra 
para ganar su pan 
y no le tientan las zalemas; 
su palabra es herencia 
de una vida de honestidad, 
no cenagal brumoso 
de artificios fatuos. 
Tu poeta, Isabela, te canta 
con el corazón humilde 
y el alma desnuda 
porque la frivolidad le turba 
y desprecia la arrogancia. 
Yo te canto sin soberbia, 
lleno de dulzor mi aliento, 
entregándome del todo a ti, 
porque tu pecho es sencillo, 
como las flores del campo, 
y no merece la traición. 

lunes, 25 de marzo de 2013

Hiel y miel

HIEL

No tienen manos sino sarmientos, 
fríos y exangües, 
los hombres que nos gobiernan 
en este globo enfermo y triste. 

MIEL

La dulzura, Isabela, que ilumina mis días, 
nunca la gozará el tirano, 
ni el asesino, ni el opulento; 
es el obsequio que tu alma buena me hace. 

Indignación

Dulce Isabela, tendrás 
cada día un poema 
de mis enamoradas manos 
porque lo que, en ti, poseo 
es valioso como la luz 
que el día trae a mis ojos 
y he de cultivar tu afecto 
para no perderte jamás. 
A mi, por contra, se me tiene en poco... 
Soy un escritor que no puede 
desnudar los corazones 
y hacerlos, de pasión, arder, 
conmover los pechos 
y, a la esperanza, abrir el camino. 
Si yo supiera lograrlo, 
¿acaso no habría un alma 
que me escribiera un poema 
cada día de su vida 
o, cuando menos, mis libros 
diera, por fin, en comprar? 
Fui un mal agricultor que amaba 
los libros más que la azada, 
mas lo que soy ahora 
es una voz que suena 
como el pito del sereno 
o como quien oye llover. 
¿Cuándo despertarán las conciencias 
de su letargo satisfecho, Isabela? 
¿Cuanto más ha de humillarse 
la dignidad de los hombres 
para que se escuche mi boca 
que escupe al cinismo con desprecio? 

domingo, 24 de marzo de 2013

Gozosa

Eres el juguete de mis sueños, 
la luz de mi paraíso, 
mi hambre de vivir 
pero también 
un afán, una nostalgia, 
una herida, un dolor muy hondo, 
una locura que me desborda, 
una rabia llena de alegría, 
una condena deseada, 
un asombro 
que me absorbe la entraña, 
un sol metido en mi pecho 
que quiere iluminarte, 
eres, Isi, 
un infierno de dulzura inmensa, 
una brasa que quema y agrada, 
un volcán que redime, un torbellino, 
una mole que aplasta, 
unas alas que me elevan 
como sobre un abismo; 
eres tormento infinito, goce sin medida, 
agua hirviente 
que de mis manos se escapa, 
eres pudor y miedo, 
liberación profunda, 
turbia tempestad de destructora furia, 
huracán que arranca 
la raíz de mi ser, 
entidad terrible que me transforma 
y perturba todo mi mundo, 
eres mi gozo más extremo, 
mi destino inexorable, 
mi devastadora agonía. 

sábado, 23 de marzo de 2013

Te escribo

En mis versos soy 
corazón vencido 
pero mi prosa también llora 
lamentando el triste drama 
de las almas prácticas 
que, con alambre de espino, cercan 
la esperanza y la vida. 
Escribo con las alas 
de la libertad 
y la ilusión me guía 
en busca del infinito 
al que pertenece mi espíritu. 
No quiero grises cadenas 
ni barrotes de plomo 
atándome el aliento. 
Cuando me hiciste, Isabela, 
gozoso morador de tu exuberancia, 
una dicha profunda 
arrastró fuera de mi pecho 
la sombría asfixia a que me entregaba 
este mundo evidente y pragmático, 
frío y agonizante. 
En tu corazón prodigioso 
hay tanta esperanza reservada 
para el mundo y para mí 
que solo de ti bebe 
el manantial de mis letras. 

Nadie más que tú

Aun si yo hallara, niña,
una mujer tan bella,
tan bondadosa y dulce,
tan noble y madura,
tan sencilla y tierna como tú,
aun si todas tus perfecciones
las hallara en otra mujer
y solo de ella me separara
el tabique de una casa,
aun así, Isabela,
seguirías siendo,
desde el otro lado del mundo,
objeto de mis desvelos,
motivo de mi felicidad,
luz de mi corazón,
meta de mis sentidos
pues solo tú tienes
en tu alma de mariposa
palabras y miradas que me nombran. 

jueves, 21 de marzo de 2013

A mis ojos

A mis ojos se manifiesta, 
abiertos de par en par por el amor, 
tu material divinidad, 
tu realidad henchida de belleza. 
Eres el dios mujer que me creó 
con las perlas de su mirada 
y me ha traído a un mundo sólido y vivo, 
lleno de sentido. 
En ti, que eres la materia a la que tiendo 
y el país en el que habito, 
se extiende la llama de vida 
que anima mi espíritu. 
Nuestros universos, 
Isabela y Luis, 
extraños e inefables, 
anhelan, uno del otro, la asimilación 
pues todo es reminiscencia cuando se exploran 
como si cada hallazgo fuera 
un extraño y dulce reencuentro. 
Eres lo más ajeno y lo más íntimo, 
lo más corriente de mí mismo 
y, a un tiempo, 
el misterio más fascinante. 

No eres banquero

Isi, los banqueros 
llenan sus hipotecas 
de cláusulas muy detalladas 
con artículos y subartículos 
de apretada letra menuda 
para que no nos quepan dudas 
de la naturaleza exacta 
de lo que acceden a darnos 
y, a cambio, nos piden, muy serios, 
como testigos fiables 
de su generosidad, 
tres o cuatro firmitas 
al pie de cuatro papeles 
y, para saber quiénes somos, 
fotocopia a dos caras 
del documento de identidad. 
Su dadivosidad, 
escrupulosamente medida, 
tiene límites muy claros 
tan claros que nunca se dio nada 
con un egoísmo tan grande 
como el que ellos demuestran 
pues te obligan a corresponderles 
dando más de lo que te dieron. 
Tú, sin embargo, que eres 
un racimito de estrellas 
y que vales lo que el oro 
jamás podría valer, 
me entregaste el alma, 
lo más valioso que tienes, 
tu esencia de mujer, 
una noche de verano 
con las palabras humildes 
de una niña emocionada, 
solo porque comprendiste 
que el amor me quemaba, 
sin pedirme nada a cambio, 
tan solo que mi corazón comprendiera 
que ya eras mía. 

martes, 19 de marzo de 2013

Lo que mis poemas son

Mis poemas, Isi, 
no apasionan a las masas, 
no despiertan del letargo 
los corazones más flemáticos, 
no baten records de audiencia, 
no reciben los elogios 
de una muchedumbre encantada, 
no me sacan del anonimato, 
no me hacen tan famoso como Rilke, 
Cavafis o Valéry, 
no me hacen sentirme 
el poeta más querido, 
no consiguen elogios 
que, como un cabritillo, me hagan saltar; 
un éxito, obtienen, discreto; 
los escribo para la eternidad 
pero solo son flor de un día. 
Mis poemas, Isi, 
no ganan certámenes, 
no me llevan a la Real Academia, 
donde hay gente tan docta y piadosa, 
no me valen premios honoríficos, 
ni calles bautizadas con mi nombre, 
ni documentales de televisión, 
no, Isi, a mis poemas 
el silencio los rodea con frecuencia 
aunque, siempre con esfuerzo, brotan de mí; 
no me hacen rico, 
ni pobre, 
no me llevan a la cárcel, 
ni me conducen al suicidio, 
no me atraen la amistad de los consagrados, 
que tampoco me escupen con envidia, 
no se recitan con fervor en los ateneos, 
no me dan la gloria de los héroes, 
ni despiertan la bilis 
de los espíritus conservadores. 
Esto es poesía, Isi, 
y no marketing para mis obras: 
no diré que mis poemas 
merezcan más de lo que obtienen, 
no es este el lugar. 
Yo solo te digo, muchacha, 
que, en el alma, tengo brasas 
cuando me brotan los versos, 
traspasados por la verdad 
con la intensidad de una ebullición. 
Mis poemas, Isi, 
no arrastran a las masas, 
ni interesan a las élites, 
no extienden mi fama 
con la determinación de un vendaval, 
ni me dan la gloria 
de los triunfos fulminantes 
pero encierran para ti 
cuanto amor me cabe en el pecho 
y son mi más entregado homenaje 
a tu dulce y noble perfección. 

lunes, 18 de marzo de 2013

Como una niña

¡Acógete en mis brazos, 
recibe mis besos!
Mi afable Isabela, 
la gracia de tu belleza es tan dulce 
como la de una niña pequeña 
y, en tu sonrisa, 
está toda la inocencia 
del corazón de los ángeles. 
¡Acógete en mis brazos, 
recibe mis besos!
Cuando te miro, 
parece que están abiertas
las puertas del Cielo 
y que, a mis ojos, llegan 
la bondad, la luz y la majestad 
del espíritu de la vida. 
¡Acógete en mis brazos, 
recibe mis besos!
En tus ojos negros 
y en tu boca sonrosada, 
brillan como estrellas de miel 
 la ternura y la felicidad, 
que mi pecho habitan 
 desde que empecé a amarte. 

domingo, 17 de marzo de 2013

Alegría

Eres, Isi, 
mi nostalgia de embrión, 
y mi lazo con el mundo y la vida. 
Tu realidad me sorprende 
con asombro de infancia, 
y, en el amor que me inspira, 
dulcísimo e inefable, 
se gozan mis ardientes venas, 
hechas torrente de vitalidad. 
Traes a mi entraña 
la alegría y plenitud de la sangre 
y el ímpetu resplandeciente 
de la felicidad de ser 
pues eres, niña mía, 
el territorio que colonizo 
en mi hambre por vivir. 

Innombrable

Tu innombrable realidad, 
única y concreta, 
es el mero misterio que me seduce. 
Ella es mi meta, ella mi camino, ella 
el asombro que llena de luz mi existencia. 
Tu innombrable realidad, 
invisible para quienes no te aman, 
es insólita, extraña, intrusa, 
esencias trae desconocidas, 
enigmáticas, arcanas 
que dulcemente me hieren y atraen 
hacia ti 
como si fueras el único mundo, 
la realidad que he de vivir. 

sábado, 16 de marzo de 2013

Ay, qué amargura

¡Ay, qué amargura, Isabela! 
Yo quiero irme contigo 
a los confines del mundo 
y olvidar a quien olvida 
a este triste novio tuyo. 
Esta soledad del genio 
me está subiendo el azúcar 
y hasta el mal colesterol; 
ser poeta y escritor 
poco carisma me da; 
aburrido, espero en vano 
un poco de compañía. 
¡Ay, qué amargura, Isabela! 
Yo quiero irme contigo 
a los confines del mundo 
y renunciar a la fama 
como si dejara el vino. 
Aunque fatigue mi mente 
buscando palabras justas 
para encajar en mis versos 
y en mis cuentos incontables, 
¿quién quiere venir a hablarme 
cuando me llega la noche 
o en las larguísimas tardes? 
¡Ay, qué amargura, Isabela! 
Yo quiero irme contigo 
a los confines del mundo 
y, por lo menos, tener 
asida tu dulce mano. 
Lloviendo estoy en el mar,
poniendo puertas al campo; 
soy el sastre del cantillo: 
gratis coso y pongo el hilo; 
soy poeta incomprendido 
y narrador que no cuenta 
en los planes de los vivos. 

viernes, 15 de marzo de 2013

No quiero ser leve sonido

No quiero ser leve sonido 
que adormezca unas tibias frentes 
sino tenebrosa tormenta 
en las hondas venas desatada. 

No quiero al paladar ser grato, 
de los doctores y entendidos 
sino hender el alma en la noche, 
dejarla herida para siempre. 

No quiero mostrar mi saber 
a una mente inquieta que aspira 
al placer de las reflexiones 
sino, sin piedad, sacudirla. 

No quiero que mis letras sean 
delicada miel que acaricia 
sino desbordada pasión 
que va espoleando hacia la luz. 

No quiero para el ser humano 
una desdichada existencia, 
en letargo y muerte sumido, 
su frío pecho amurallado, 
sino la felicidad plena, 
que, alentando su corazón 
con abrasadora dulzura, 
le muestre el camino del bien 
para que el dolor aborrezca 
y extienda su brazo al humilde. 

jueves, 14 de marzo de 2013

Tu amor

Yo sé cuánto me quieres. 
Yo sé que tu pecho se inflama 
y tu rostro se ruboriza 
con mis palabras de amor, 
como si fueran 
los de una tierna niñita, 
y que tu amor es tan hondo 
como el que habita mi entraña; 
y sé también, Isabela, 
que necesitas que te ame 
con esta pasión tan grande 
pues tienes sed en el alma, 
preciosa niña querida, 
sed del calor de mi afecto, 
de mi devoción profunda, 
de mi cariño sencillo. 
Sé que me necesitas, 
que no puedes vivir sin mí 
y que, por mí, eres dichosa 
como yo lo soy por ti. 
Tanto me quieres, mi vida, 
que, pese a tu dulce pudor, 
tu pasión se transparenta 
y sé que es tan grande, Isabela, 
y tan luminosa y bella, 
como la que, en mí, despiertas.

Realidad insoslayable

La felicidad, 
que, con el amor, llega, 
no es posible en un alma 
que no sepa desnudarse 
ni tenga valor 
para la soledad. 

miércoles, 13 de marzo de 2013

Qué es la vida

¿Qué es la vida? 
¿Qué es sino el desgarro vivo, 
una prórroga terrible, 
el momento de ser, amar, llorar? 
¿Qué es la vida sino un milagro 
dulcísimo y extraño 
que espera de mí un caro tributo, 
tan caro como la muerte? 
¿Para qué acopiar días 
con obstinación de avaro 
si están vacíos para el corazón 
y el alma duerme, insensible, 
como anticipando el final? 
¿Qué es la vida? 
No puedo dar doctas respuestas  
con un pecho de piedra 
porque mi aliento se aflige, 
trémulo, 
ante el frío 
del último día 
y me pide, anhelante, 
que exista, 
que ame, que brame entre versos 
una súplica al hermano 
para que desnude su rostro 
de hielo y letargo. 
¿Qué es la vida? 
¿Qué es sino una fiebre de amor y furia? 

A pesar de la madurez

Por ti, mi amada Isabelita, 
mi espíritu ha alcanzado 
las cumbres de la madurez 
y, sintiéndome maduro, 
me sé hombre libre 
en la plenitud de la virilidad. 
Pero ¿querrás creer, palomita mía, 
que el pecho se me enternece 
cuando me ordenas 
que me vaya a dormir 
y abandone el teclado, 
al que tan duro trato doy 
porque apenas lo dejo reposar? 
Quisiera, entonces, bellísima niña 
que, desde tu lado, te enviaras 
a ti misma 
en archivo adjunto 
y una copia tuya de electrones 
me arropara 
y me diera un besito en la frente. 

martes, 12 de marzo de 2013

Qué querré

¿Qué querré de ti, graciosa niña? 
¿Gozar tu cuerpo dulce 
como si, por ser yo hombre y tú mujer, 
solo el placer de la carne 
nos llamara a la unión? 
No, amor mío, si te quiero tanto, 
si mi virilidad se sacia en ti 
y tu realidad es mi eterno camino, 
es porque has saldado 
los viejos anhelos de mi corazón. 
Tienes el alma a ras de la mía 
pues un mismo espíritu alienta 
nuestros pasos por la vida 
mas donde mira mi pasión 
es a tu esencia única 
pues trae a la mía una claridad tan grande 
que deslumbra mi pecho. 
¿Qué querré de ti, graciosa niña, 
sino el amor más puro y sencillo? 

lunes, 11 de marzo de 2013

Un frío horror a la luz del día

Bajo la plena luz del día, 
entre las lisonjas de un sol de marzo, 
un frío y brumoso horror 
acecha mis pasos. 
Un sollozo ahogado anega mi pecho 
en horas de fragilidad y zozobra 
anhelando con amarga nostalgia 
tu regazo dulce y redentor. 
Otras horas vendrán 
donde el bálsamo de tus besos 
cure la llaga del miedo 
y donde un ancla de larga cuerda 
toque el esquivo fondo 
para que, al fin, mi espíritu pueda 
dejar de vagar entre sombras; 
pero, este día, atraviesa mi corazón 
una astilla de hielo 
porque el golpeo de la indiferencia 
me hace cercano el recuerdo 
de aquella primavera cruel que no trajo 
un prometido renacer de la vida. 

Tu misterio

Tu misterio es dulce, alma mía; 
por entero, me sacia 
las añoranzas del embrión. 
En tu misma singularidad, tiene asiento 
tu atrayente feminidad; 
tu materia y esencia 
son de hembra que me llama. 
Tu misterio es incitante, amada; 
es delicia y belleza 
aun en su poso más hondo; 
es luz y refugio 
hasta su último enigma. 
Tu misterio es respuesta a mi vacío; 
infinita hermosura 
que colma mi tiempo de felicidad. 
En tu ser hay arcanos insondables, 
llaves de la realidad y la vida, 
pero son dulces como el almíbar. 
Donde tu oscuridad es más espesa,  
aún puedo sentirte, Isabela, 
cogida tiernamente de mi mano. 

domingo, 10 de marzo de 2013

Tu realidad

Yo sé, Isabela, que, en mi camino hasta ti, 
gozoso y aventurado como una expedición, 
burlarás mi curiosidad con ironía y gracia 
pero me darás paso libre en cada etapa 
con el salvoconducto de mi entrega. 
Tu realidad guarda, Isabela, el secreto 
de la vida y el Universo, aliento redentor 
para la insignificancia de mi espíritu. 

sábado, 9 de marzo de 2013

Asfixia

Tristes manos que detenéis, 
empujadas por la pasión, 
el mismo hálito que creéis amar, 
negro sepulcro es vuestro corazón 
de la luminosa esperanza. 

viernes, 8 de marzo de 2013

El vuelo

Seductora pero vana ambición del hombre, 
la de levantar el vuelo, con alas grandes, 
desde el lodazal en el que ha venido al mundo 
y en el que, sin remedio, acabará su hora. 
Es barro que se empina y alza sobre su pie
pero muy pronto lo derriba el tiempo,
y su huella se disuelve en el olvido
como, en el mar, la ola que llega a la orilla.
Dulce lisonja la de abandonar su destino
entre el perfume de plenitudes soñadas,
grandes honores, placeres fatuos,
pero todo es ilusión que se lleva el viento.
Solo tú, Isabela, iluminas mis días
con un aliento de liberación
para que mi condición miserable
pueda desairar, con rebeldía, a su fatalidad. 

jueves, 7 de marzo de 2013

Tu esencia

Tu fragilidad de mujer, 
esa blanda suavidad de tu forma, 
es finalidad de mi ser 
que, amante, sin cesar, la expresa, 
hecho su mero signo. 
Pero el deseo, que el placer espolea, 
de abarcarte y comprenderte 
me impele a recrearte 
en tu más honda sustancia. 
Mi palabra viva ansía llegar 
más allá de tus bellezas, 
a la región donde habita 
tu llama de vitalidad 
y donde tu alma custodia 
su esencia humana 
para manifestarte un afecto puro 
en el que se mezclen nuestras tierras. 

miércoles, 6 de marzo de 2013

Mi entrega

Tanto amor te muestro, Isabela, 
tan generosamente me entrego a ti 
que tu justa conciencia lleva 
brumas de pena a tu corazón 
porque piensas que no me mereces 
y eres muy inferior 
a quien yo creo amar. 
Puedo jurar que eres 
mejor ser humano que yo 
pero si te amo tanto, 
si mi gozo mayor en el mundo 
es entregarte este afecto 
que ha brotado en mi alma 
por influjo de tu imagen, 
es, querida esposa, porque sé 
que tu tierno pecho lo necesita. 

sábado, 2 de marzo de 2013

Una mujer

Foto: Autor desconocido
Tus acciones, dirigidas por la virtud, 
tus palabras, honestas y sabias, 
tu carne, de ducísima hermosura, 
y tu corazón, que me ama sin doblez, 
cercan mi pecho y lo inflaman 
como una aparición sobrehumana 
pero son los atributos, Isi, 
de una mujer en el mundo. 
Mi devoción por ti no me aleja 
de mi compromiso con la realidad. 

viernes, 1 de marzo de 2013

Quejica

Foto: www.unomasenlafamilia.com
De la raigambre más honda 
emanan todos los versos 
de los poetas normales 
pero un poeta mastuerzo 
sin sentido ni razón, 
pues, sin duda, no los tengo, 
a veces canta, dormido, 
tristezas de poco seso. 
Quejas me salen de pronto 
de soledad y aislamiento 
cuando, rodeado de amigos 
con un afecto sincero 
viviendo estoy cada día 
y, con el alma, yo quiero 
a una mujer tan leal 
que reprocharle no puedo 
más que su noble bondad 
cuando le lleva al exceso. 
Ausencias lloro que duran 
quince minutos y medio; 
me quejo de humillaciones 
aunque me alfombren el suelo; 
imploro misericordia
sin declarar mis deseos 
y, cuando me los preguntan, 
en un aprieto me veo 
pues no me falta de nada 
todo lo que quiero tengo. 
Soy un poeta de llantos 
fuertes como el mismo trueno 
mas la razón del gemido 
es de poco fundamento; 
a una hora estoy muy triste 
y a la otra muy contento. 
¡Qué poeta más absurdo, 
taciturno y sin concierto! 
No hay en el mundo problemas 
que me corten los lamentos; 
los míos siempre han de estar, 
entre todos, los primeros; 
las noticias de la tele 
con su sarta de sucesos 
no me impiden exclamar 
con tiernísimos pucheros: 
"Soy el ser más desdichado 
que habita en el Universo"
Hasta mi novia se irrita 
la persona que venero, 
la bellísima Isabela, 
porque con penas le vengo 
de poeta fracasado 
y sin reconocimiento 
aunque mis admiradores 
no me olviden un momento. 
Los dolores de un poeta 
son penas de muy adentro 
pero los que a mí me cogen 
solo son de humo y viento. 

PC


Amarrado a un viejo PC, 
cultivo, con desvelo, todos mis sueños 
a riesgo de que se desvanezcan todos 
como si hubieran cortado la luz.