viernes, 30 de noviembre de 2012

Mi corazón no comercia

Isi, mi corazón no comercia; 
no te taso y te comparo, 
ni te mido y te peso, 
no calibro tus ventajas, 
ni considero tus inconvenientes 
pues solo tú has entrado en mi alma; 
no te pido, a cambio de la entrega 
del cien por cien de mi vida, 
lo más granado de tu libertad 
pues parte de lo que amo es tu voluntad; 
no regateo contigo 
el precio de tu afecto, 
ni te obligo a vendérmelo 
con hábiles estrategias 
pues no se compra tan excelso bien; 
no he arrendado, ni tengo asalariada 
tu dulcísima compañía, 
para asombro de almas mercaderes, 
pues fue un regalo de tu corazón, 
dichoso obsequio que ha colmado mi vida. 
Isi, mi corazón no comercia; 
toda la riqueza que ansía 
es nuestra sencilla amistad, 
y en el pago de tan sumo bien 
encuentro toda mi fortuna. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario