domingo, 25 de noviembre de 2012

Duermen los corazones

Isi, como escasean 
las entrañas despojadas 
y duermen los corazones, 
rodeados de una coraza, 
el sueño que insufla el Mal 
en los pechos sin audacia, 
tus brazos tan delicados 
hasta agotarse trabajan 
por llevar a los que sufren 
el pan del cuerpo y del alma. 
Pero el corazón es bueno 
si se rompe su muralla 
y pueden cambiar el mundo 
unas sinceras palabras 
para calmar el dolor 
de tantas vidas ahogadas. 
Exhorto a mis semejantes 
con la voz desesperada 
porque mi pecho no siente, 
porque mi alma no ama, 
porque mi corazón duerme, 
la injusticia por almohada, 
porque no soy diferente 
de los que nunca hacen nada 
y pido que afuera miren, 
que no piensen sino que hagan, 
que armen de valor su pecho 
que se acuerden de su infancia, 
que muevan dentro de su alma 
la mano paralizada 
que ha de tender al hermano, 
quien echándola está en falta 
y piensa de la Humanidad 
que es su esperanza más vana. 









ETC., ETC...

2 comentarios:

  1. Gracias Luís una vez más, por acercarnos o mejor dicho recordarnos con este trabajo la triste realidad de muchos. Creo que hay cantidad de corazones despiertos, también es cierto que hay demasiados aletargados, no obstante el problema es que son muchos muchísimos los que necesitan ayuda, y desde las altas cúpulas "el poder" de unos cuatro que podrían cambiar el rumbo de en un instante ni se lo plantean. Estamos totalmente dominados Luís.

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  2. Tienes razón, Mónica, aunque quizá si la mayoría de los corazones estuvieran despiertos, los que dominan el mundo tendrían que acceder a sus demandas. Yo solo intento agitar mis alas en este intento de desencadenar el efecto mariposa.

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