sábado, 27 de octubre de 2012

Sin bondad

Un humano sin bondad, 
¿cómo gozará de la vida? 
¿Qué felicidad habrá 
en un pertinaz egoísmo, 
en una codicia mezquina? 
Una voluntad que aplasta 
la libertad de los otros 
con orgullosa violencia 
o cobarde maquinación, 
¿qué placer encuentra en sus días 
si, cada vez que se abre una flor, 
un bebé sonríe 
o amanece un día claro, 
se le manifiesta 
su traición a sí misma 
con la amarga faz de la nostalgia? 
Tu eres bondadosa, Isi, 
llevas la luz de los ángeles 
en tu precioso rostro, 
el mal no ha corrompido 
tu alma generosa y entregada; 
tu corazón está desnudo 
y solo miras hacia arriba, 
donde el interés no existe 
ni la hipocresía nauseabunda, 
porque no tienes un pecho vasallo 
ni ha roto tu mente 
la contagiosa locura 
del amor a las cosas. 
Un humano sin bondad, 
¿cómo gozará de la vida? 
¿Entrará la caricia del afecto 
o el calor de la esperanza 
a su corazón cercado 
por un muro que protege 
sus absurdas mezquindades? 

2 comentarios:

  1. La bondad, rama que nace de la solidaridad y aliada del amor, sin estos valores el ser humano esta completamente perdido y es la perdición para el mundo. Gran reflexión, un abrazo Luís. Mónica Benítez.

    ResponderEliminar